Mostrando entradas con la etiqueta re-edición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta re-edición. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2013

Ellie Goulding - Burn, la británica nos da esperanzas con el primer single de la re-edición de Halcyon.

Que Ellie Goulding es una gran artista es algo que no creo que dude nadie. El hecho de que, a pesar de ser capaz de escribir melodías pegadizas y tener una voz apta para el mainstream, se tome el lujo de experimentar en la producción para darnos temas tan místicos y oscuros como My Blood hace que, por lo menos, admires a esta inglesa de 26 años. Sin embargo, si hay algo que criticar, es que gran parte de sus discos se componga de baladas sencillas, bonitas, pero que no aportan nada nuevo, y lejos de emocionar, aburren en contraste con el resto de temas, como pueden ser el ya mencionado My Blood, Only You y Figure 8 (Halcyon) o Starry Eyed, Lights y Guns And Horses (Lights).

Siempre es interesante que un artista lance una re-edición, y si en este caso el artista es Ellie y el single de presentación, Burn, la cosa se pone aún mejor. Con Burn, la ex-novia de Skrillex nos pone los dientes largos y nos hace creer que hay esperanza de que en la re-edición (que, por cierto, se llama Halcyon Days y estará compuesta de siete temas nuevos, se rumorea que entre ellos el cover de Tessellate de Alt-J) Ellie se deje de baladas ñoñas y nos de temas electrónicos y verdaderamente interesantes. Hombre, dudo mucho que no haya una sola balada, pero con una o dos sería más que suficiente.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Burn es electrónica, comercial y pegadiza, pero está muy lejos de las cautivadoras My Blood, Don't Say A Word o Anything Could Happen, por no hablar de la emocionante y perfecta Figure 8. El tema más bien parece una versión drum'n'bass de Lights (aquel famoso bonus track de Lights que se convirtió en el primer single de la re-edición y que tan famosa hizo a Ellie) Y eso no es que sea malo, la británica tiene derecho a ponerse mainstream cuando quiera, no tiene nada que demostrar, pero nos queda la espinita de que podría haber sido mejor.

Aún así, Burn, lejos de decepcionar, resulta un interesante tema que no solo cumple, sino que parece prometer que hay algo muy grande en la re-edición. Si os habéis quedado con ganas de más, os recomiendo escuchar You, My Everything, tema que Goulding lanzó en la serie Skins en el primero de julio y que va por la misma línea que Burn.

"Yeah, we got the fire, fire, fire, and we gonna let it burn, burn, burn, burn."

lunes, 12 de noviembre de 2012

Lana Del Rey - Paradise Edition, cuando emocionar es la única (y mejor) opción.

Desde ayer, lunes 12, ya tenemos de manera oficial la re-edición del disco debut de Lana Del Rey (y tercero de Lizzy Grant), Born To Die - The Paradise Editon. Un EP con nueve canciones, que se añade a aquel maravilloso disco, Born To Die. ¿Quieres saber qué me ha parecido?

El álbum (aunque no es propiamente un disco) comienza con Ride, primer single. Y es que puede que comenzar los discos con el primer sencillo sea un error, pero en este caso, Ride abre perfectamente el EP. Ya hablamos de él cuando salió, es soberbio, épico, bonito, con un vídeo 10 y de las mejores canciones de Lana. Ride también sirve como una muestra al concepto del álbum: la libertad; porque, ¿qué es más paradisiaco que conducir, bailar, amar sin que nadie te pare?
Seguimos con American, otro baladón que simplemente se te mete en la cabeza y no sale (en dos días estarás todo el rato cantando ese "you make me crazy, you make me wild" del estribillo. Me cuesta elegir cuál es el mejor tema, pero American es uno de los candidatos. Atención a cuando cada vez prolonga más el "wild" del estribillo.
Cola es una de esas canciones que adoras por muy estúpidas que te parezcan, por mucho que chirríen entre el resto de temas. Y no hablo de la música, sino de ese "my pussy tastes like Pepsi Cola". Que vale, que te puede saber el tema a lo que quieras, pero tampoco es plan de que le dediques una canción. Aún así, el tema se te mete en la cabeza, resultando una mezcla de las baladas de Born To Die y sus leaks más sensuales. Atentos al momento en que canta en falsete, el cuál estoy deseando ver cómo maneja en directo.

Con Body Electric llega uno de esos momentos raros; puede que las anteriores te hayan gustado más o menos, pero lo normal es que ésta la ames o la odies. Y no es para menos, porque el tema lo conocemos desde que lo cantó en el Sónar de Barcelona, y algunos preferirán una versión y otros otra. Puede que elijas el directo, tan soberbio y casi mágico. Por el contrario, quizá prefieras la versión del álbum, en la que la voz de Lana suena menos oscura, y por tanto no destaca tanto entre el resto de canciones. En mi opinión, creo que la canción es un temazo lo veas como lo veas, y aunque la versión del álbum no me acaba de convencer, supongo que es cuestión de acostumbrarse. Eso sí, el concepto "nacidos para morir" vuelve a aparecer aquí, con una letra depresiva y que merece la pena leer. Seguramente, esto tendría que haber estado en el disco, no en la re-edición, pero el caso es que lo tenemos.
Blue Velvet siempre será un gran tema, pero en la voz de Lana sí que parece acercarte al verdadero paraíso. Un gran punto eso de hacerla tan corta, como ya dije en uno de mis Top 5, te deja con ganas de más.
Gods & Monsters realmente es un pequeño cambio en la música de Del Rey. Si bien no es She's Not Me (Ride Or Die), esa percusión, esos "ruidos" del inicio y esa letra tan explícita dan la impresión de estar escuchando algo totalmente nuevo de Lana, y eso se agradece. Para entendernos, temazo.

Todos conocíamos Yayo, el tema estrella de su segundo disco (Lana Del Ray a.k.a. Lizzy Grant), y en esta versión sigue sonando bonita, adictiva, mágica y depresiva. Me alegro que los que no hayan tenido oportunidad de escuchar el disco del que Yayo proviene escuchen el tema ahora, porque realmente merece la pena.
La verdad es que con Bel Air sí que pega un bajón considerable el disco, porque Yayo se puede hacer aburridilla y con ésta lo remata. Es escuchable, tiene una letra preciosa y muy buena, pero conociendo gran parte de los leaks de Lana, como Serial Killer, me cuesta entender qué hace aquí. Y eso que es una de las que más me gustaban en los snippets.
Burning Desire es sensual, pero quizás bastante lenta. Aún así, no se hace demasiado pesada, y resulta una buena forma de terminar el disco.
En definitiva, Lana ha conseguido plasmar el concepto contrario al de Born To Die con un EP formidable y canciones para el recuerdo. Si además lo une a buenos vídeos y a sus grandes -a la vez que sencillos- conciertos en directo, tenemos una mezcla perfecta. Bravo.