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jueves, 24 de abril de 2014

Katy Perry - vídeo de 'Birthday', para no parar de reír.


Katy Perry sigue promocionando su tercer disco, PRISM, sacando singles que con casi total seguridad serán número 1 y vídeos que sin duda no se quedarán con menos de 100 millones de visitas (el del flop Unconditionally está a un millón de conseguirlo). Si, a parte de ese segundo single en el que Katy se ponía soberbia para el interesante vídeo, los otros dos singles tuvieron unos vídeos hechos siempre en toque cómico (con bastante más acierto en Roar que en Dark Horse, en mi opinión), Birthday, cuarto single del álbum, no podía ser menos.

Las cosas claras, Birthday no es, ni de lejos el mejor tema del disco (te saludo, Legendary Lovers). Ni siquiera es el que mejor podría hacerlo como single (¿alguien ha dicho This Is How We Do?). Pero el tema parece gustar a la californiana, porque no solo lo ha lanzado como single, sino que tanto el vídeo como el curradísimo lyric vídeo parecen mostrar que Perry no va a lanzarlo y ver que pasa, sino que, como siempre, va a ir a por todas. Las baladas siempre le fallan (The One That Got Away hizo honor a su título y fue el único número uno que se le fue en Teenage Dreams, al igual que Unconditionally), así que ya es tarde para lograr un disco con todos los singles en lo alto de Billboard, pero que nadie diga que la chica se rinde.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Katy Perry - vídeo de 'Unconditionally', la popstar de las mil y una caras.

La verdad es que Katy Perry está muy infravalorada. La chica es de lo mejorcito que hay en el pop mainstream: compone, hace vídeos maravillosos, es muy fiel a su estilo, es simpática y tiene un éxito arrollador. Está de moda y se nota. Sin embargo, mientras que otras como Gaga o Britney se convirtieron en pseudo-diosas en sus años de moda (las dos fueron tratadas como dignas sucesoras del trono de Madonna, aunque, siento herir los sentimientos de más de uno, ese trono no se hereda), resultaría más que impactante que una revista dijese que Katy Perry es la nueva Reina del Pop. Y debe de ser muy frustrante para los fans, porque yo creo que la chica está en el nivel de cualquiera de sus competidoras.
Reflexiones de un miércoles noche aparte, la cantante de Thinking Of You ha estrenado vídeo para su segundo single. Siguiendo la moda de las baladas, de la que es precursora Rihanna, la Perry se nos marcó un lyric vídeo bastante interesante visualmente (más de un vago/a hubiese usado eso como vídeo oficial), y ahora nos llega un vídeo oficial que no sigue para nada la estela ni del lyric ni del anterior vídeo, Roar.

Si un día se nos planta en un mundo de chucherías echando leche de las tetas, al siguiente, se muere el amor de su vida. Si un día se convierte en una freak que vive una noche de fiesta loca, al día siguiente, es un extraterrestre. Si un día se convierte en la versión femenina de Tarzán y se hace amiga de un mono, al día siguiente nos da una joyita visual como Unconditionally. Katy Perry lo tiene claro, cada vídeo es una historia que debe exprimir al máximo, con vídeos musicales que son obras muy notables del pop.
En Unconditionally, la Perry se nos marca un estilo que mezcla épocas (medieval y siglo XVIII, sobre todo), canta bajo la nieve y es atropellada. Punto. El vídeo, en argumento, es tan simple que ni siquiera narra una historia: es un vídeo meramente visual. Y ahí radica el asunto, la parte visual es tan magnífica, con una luz y una fotografía tan de cine, que te capta por los sentidos. La parte en la que la atropellan es tan perfecta que, si alguien hace un recopilatorio con los mejores momentos audiovisuales del pop, estará entre ellos.

Infravalorada o no, Katy tiene un talento enorme que demuestra en música pop sin pretensiones y vídeos magníficos. Por supuesto, tiene sus fallos, que eso de no cantar bien no puedo pasarlo por alto, pero, mientras lo contrarreste siendo magnífica en otras cosas, ¿qué más da?


martes, 29 de octubre de 2013

Katy Perry - Prism, para gustos, los colores.

El pop está en una era de transición. Sin duda. Las vivimos cada pocos años. Que si del dance al r&b, de los baladones a los temas veraniegos, siempre hay un estilo de moda que arrastra a todos los que se encuentran en la escena pop. Sin embargo, hay algo distinto esta vez. Normalmente, un disco o un single se sale del molde, coge un estilo diferente, lo peta y, por consiguiente, hace que todos los artistas pop se dediquen a sacar temas de ese estilo. Pero esta vez, la industria ha ido cambiando hacia diferentes órbitas: podríamos decir que ahora se llevan los noventa (Justin Bieber - All That Matters, Rihanna - Loveeeeeee Song); pero también podríamos decir que se lleva el indie (Gotye - Somebody That I Used To Know, Lorde - Royals); los medio-tiempos/baladas (Rihanna - Diamonds;  el mismo segundo single de Prism); sin olvidarnos del dance, que David Guetta y Calvin Harris tienen que comer (aunque incluso ese género van sufriendo variaciones: Avicci - Wake Me Up, Ellie Goulding con Madeon - Stay Awake). No queda claro qué dirección tomar, qué va a triunfar, qué mola en una actuación (solo hay que ver la de Miley en los VMA), qué fotógrafo es el que mejor fotos hace (es pensar en el pastón que gana Terry Richardson y se me revuelven las tripas), qué portada puede marcar un antes y un después (¿habéis visto la de ARTPOP de Lady Gaga? ¡qué horror!). El pop está en confusión, pero eso no tiene por qué ser malo; si no sabes qué hacer, hazlo todo. Parece que esta es la filosofía seguida por Katy Perry para su tercer álbum de estudio, Prism, ¿le sale bien?

El disco en cuestión abre con su primer single: Roar. Me pasó lo mismo que con Applause, al principio me gustó pero me fui dando cuenta de lo genéricos que son. Roar es predecible, bastante lineal, cogiendo la fórmula de Teenage Dream y quitándole cafeína. No puedo decir que moleste mucho en Prism porque si es el primer track es porque no pega nada entre el resto de temas, aunque cada uno sea de su padre y de su madre. Y eso es bueno, porque Roar nunca me gustará. 6/10.
Si pensabas que solo Gaga y Rihanna se inspiraban en música del mundo para su música (la primera, por ejemplo, en la música mariachi; la segunda, en el reggae caribeño), eso era antes de Legendary Lovers. Es difícil clasificar este tema: no es un tema movido, ni tiene demasiada fuerza; pero tampoco es un medio-tiempo. Sea como sea, esa melodía que te hace dejarte llevar, esos toques que te transportan al Tibet y ese juego vocal en el “we could be” del estribillo te van a cautivar. Si no, al tiempo. 9,5/10.
Mezclando el ritmo de California Gurls y el ambiente festivo noventero nos llega Birthday. ¿Que Mariah Carey lo hubiese metido en su primer álbum? Pues no sé, pero lo que sí sé es que Perry lo ha metido en su tercero, y demos gracias. No es que sea el Santo Grial del pop, pero Birthday es tan disfrutable, tan del rollo Party de Beyoncé, que no pararás de moverte cuando suene en tu iPod. 8,5/10.
Continuamos con otro tema movido y divertido. Ya os hablé de Walking On Air, que revive el dance noventero de una forma fresca y atrevida. Ya sabéis que la última década del siglo XX está más que de moda en el pop, y Katy lo sabe. Tenía que haber sido single. 9,6/10.
El segundo single de Prism, Unconditionally, tiene una entrada en este blog en el que no hago más que piropearle. Aprecio mucho cuando una artista lanza como single una balda, sobre todo teniendo temas dance machacones en el disco. Unconditionally es, como single, una maravilla, un himno gay, una balada elegante y preciosa. Sin embargo, en Prism, entre trallazo y baladón, este medio-tiempo desluce un poquito. Veremos qué puede hacer el vídeo. 8/10.
No todo es bonito, no todo son cumpleaños ni caminatas por el aire. Toda familia tiene oveja negra, pero en Prism, es un caballo. Os hablé de Dark Horse hace tiempo. No me gusta. Dark Horse une una gran melodía de Katy con una grandísima base electro-urban. Una delicia por separado, una horterada junto. Perry, los ritmos urbanos le van a Riri, no a tu voz. 5/10.

A veces hay temas que escuchas y, por mucho que no entran dentro de tu esquema de 'canción perfecta', te enganchan. This Is How We Do tiene una letra demasiado predecible, una producción muy básica, y tampoco es que sea algo nuevo en la carrera de Perry (¿alguien ha dicho Last Friday Night (T.G.I.F.)?). Sin embargo, la melodía, el ambiente en plan concierto y, sobre todo, ese “eh? no, no, no, no, bring the beat back!”, lo convierten en un tema que debe sonar en cada fiesta, que debería haber sido primer single, un himno de la música de fiesta sin necesidad de puentes dubstep ni dance machacón. Así sí. 10/10.
Al siguiente tema es difícil pillarle el punto. No está mal, pero entre tanto dance tan bien hecho, International Smile suena plana y genérica. Ese punto final de Daft Punk no me desagrada nada, pero no llega a convencer. Del montón. 7/10.
Katy sabe que Teenage Dream no solo fue un discazo por los hitazos, sino por esos medio-tiempos entre el pop y el rock, sencillos y agradables. Por eso, en Ghost, ha querido traer de vuelta uno de los mejores temas de TD: Pearl. Tú sí que molas, Katy. Y la letra es de las más jugosas de Prism. 9/10.
Seguimos con medio-tiempos. Love Me es adictiva porque las melodías de esta mujer siempre lo son. Pero sí, le falta algo, esa base suena a muy poquita cosa. Una pena. 7/10.
Ahora sí que no. Vale, yo entiendo que en el pop hay muy poco por hacer y que Gaga lo hizo con Express Yourself de Madonna y no pasó nada. Pero no puedes colarnos una versión realentizada del magnífico-perfecto-expléndido Dancing On My Own de Robyn y quedarte tan ancha. Con This Moment te ganas el suspenso, maja. 4/10.

Tres letras, una palabra, un nombre que no habéis parado de oír: Sia. Ha producido muchos de los hits de los últimos años. Y Katy Perry quiere un poco de eso. Sin embargo, en Double Rainbow, parece que Sia no se hubiese tomado el café de la mañana. Las canciones de esta mujer suelen ser baladones con mucha fuerza (salvo magníficas excepciones como Kill & Run), pero aquí se queda a medio camino, con un tema que aburre un poquito. 6/10.
Cuando tienes un tema que suena triste e intenso, tienes dos opciones: darle una producción electrónica y que pierda su esencia, o hacerlo sencillo y minimalista. By The Grace Of God suena a la última opción, y como es la única de su estilo en Prism, no aburre, sino que consigue su propósito: emocionar. Muy buen fin de la versión estándar. 8/10.

Las versiones deluxe suelen tener temas peores, hechos para los fans, que se tragan cualquier cosa. Digo suelen, porque, a veces, esconden maravillas como este Spiritual. Sensual, mística y difícilmente olvidable. No es un tema complicado, y eso mismo lo hace perfecto. Así sí. 9,5/10.
Cuando creía que lo de Spiritual era una excepción, volvemos a encontrarnos un temazo en la versión deluxe del disco. La parte grandiosa de TD que traía de vuelta Ghost se da totalmente de manifiesto en esta parte del disco. It Takes Two suena a algo que sí podría haber hecho Sia, pero, a su vez, a algo que solo Perry podría meter en su disco. Muy buena. 9/10.
Choose Your Battles, que clausura Prism del todo, hubiese sonado bastante aburrido en la versión estándar. Aquí, no es que suene a temazo: le faltan retoques, y se nota. Pero tampoco destroza el disco, solo suena algo peor. 6/10.


Perry me la había colado. Esos adelantos me pusieron la piel de gallina, haciéndome esperar un disco en el que los temas solo se rigiesen por querer números 1. Sin embargo, Prism, como un prisma, recoge la música de Perry y lleva a cada tema en una dirección, cada tema de un color. Ni resulta agobiante, ni plano, ni genérico: Prism tiene muchísimos buenos momentos y los malos no son tan malos. Quizás la segunda parte de la edición estándar es un poco peor, pero, sin duda, este disco sí merece el éxito que está cosechando. Bravo, Katy Perry.

“There's just an echo where your heart used to be.”

domingo, 20 de octubre de 2013

Katy Perry - Unconditionally, la Perry nos la ha jugado.

La expectación que tenía por el comeback de Katy Perry era bastante grande. Teenage Dream me había parecido limpio, sencillo y sin pretensiones, un discazo pop en el que podíamos encontrar a una Katy que había logrado el punto medio entre ser ella misma y ser una popstar controlada por una discográfica. Temas pop sencillos, temas más influenciados en el rock, baladas melancólicas, canciones divertidas... Todo cupo en Teenage Dream. Ese producto, que de por sí parecía magnífico, fue apartado a un lado tras una fuerte promoción, con un mensaje de Perry que nos hizo pensar que había algo mejor que Teenage Dream: “mi nuevo disco va a ser oscuro”. Ante esa ilusionante noticia, me di de bruces contra el suelo con el irregular Roar, que sonaba a lo mismo de siempre y hasta con menos gracia. Bueno, no pasa nada, confirmamos que el disco no será oscuro. Sin embargo, con la salida del primer single promocional, Dark Horse, me temí lo peor: ¿Prism iba a ser un disco en el que, mediante temas genéricos o temas que copiaban la fórmula de Rihanna, solo buscaba el éxito en los charts?

Hace unos días, Prism fue filtrado. No he tenido mucho tiempo de escucharlo, lo he hecho solo una vez -aunque tampoco me gusta escuchar discos antes de su lanzamiento oficial-, pero ya os digo que la crítica no va a ser mala. Y nos lo confirma Unconditionally, en el que Perry vuelve a coger un poco de la fórmula de Rihanna pero, esta vez, no suena cutre o extraño: suena perfecto.

Con una base casi ambiental, una voz más oscura y rota que a lo que nos tiene acostumbrados y una letra sacada un poco de manual de autoaceptación, Perry une Wide Awake a Fireworks para darnos un segundo single elegante, magníficamente producido, tranquilo, que quizás no tiene la chispa de Diamonds, pero que es una delicia para los oídos.

El pop sigue sin estar acostumbrado a la música diferente al dance, y esto es un gran paso adelante para salvar una industria que ha quedado estancada con bases idénticas y letras que hablan de fiesta y sexo. Katy, así sí.

“Acceptance is the key to be, to be truly free.”

lunes, 30 de septiembre de 2013

Katy Perry - Walking On Air, modo repeat: ON.

Parece que, a cuentagotas, Katy Perry quiere ir desvelándonos su nuevo disco, Prism. Hoy, 30 de septiembre, parece que es un día muy Perry: que si nos da el segundo single promocional, Walking On Air, que si nos revela que el segundo single será Unconditionally, que si cierra el iTunes festival...

La actitud que tenía ante Prism era bastante negativa. Con unas expectativas altas alimentadas con los comentarios de que iba a ser un disco oscuro, Roar me pareció insípido y soso (no al principio, pero sí a la décima escucha). Después, llegó Dark Horse, que más que mala, me parece una horterada, diferente a lo que ha hecho; pero hortera al fin y al cabo. Pero lo que está claro es que no puedo criticar el disco según las expectativas, sino ver la música tal y como es, no como esperaba que fuese. No os confundáis, Dark Horse y Roar siguen sin gustarme.
Sin embargo, parece que, con Walking On Air, la Perry consigue acertar en el camino y hace un tema divertido, diferente (no solo a lo que ha hecho sino a lo que nos presentan otras popstars) y que le pega. Parece que cada tema de Prism va a ser de su padre y de su madre, y éste me gusta. Un tema dance noventero, con su coro gospel de fondo y todo. Una canción divertida, que se hace corta y amena, que pega perfectamente con el bubblegum pop de Katy, que desaburre tras Roar y deshorroriza tras Dark Horse. Para mí, mucho mejor como primer single, hubiese sido arriesgado -porque aunque los noventa estén de moda, esto es extremadamente noventero, sería un gran contraste con el resto de temas-; se hubiese llevado de pleno a Roar pero también, sin duda, a Applause.

Olvidémonos del pop oscuro que nos prometió Katy, porque está claro que lo que vamos a recibir es a una Katy llena de luz y diversión, con un sonido que aquí me suena mucho más maduro. Mención especial a la producción y, sobre todo, a la letra del tema, que sin ser nada especial, está bien cuidada en lo que a rima y métrica se refiere, sin palabras medio balbuceadas para que quepan ni los típicos oh o yeah para llenar espacio. Sin duda, me gusta. Me gusta mucho.

Así sí.

“Just when I think I can't take anymore we go deeper and harder than ever before.”

martes, 17 de septiembre de 2013

Katy Perry feat. Juicy J - Dark Horse, pero, chica, ¿por qué quieres ser Rihanna?

Si yo fuese popstar, habría a alguien a quien envidiaría enfermizamente. Ésa es Rihanna. La chica no compone, mete relleno a saco en sus discos -aunque Unapologetic sea bastante bueno-, es borde como la peor y aún así puede colar lo que sea en las radios que va a tener un exitazo seguro. Nos mete dos baladas seguidas, Stay y Diamonds, y se convierten en hitazos. Nos da un tema como Right Now con producción nula -ni vídeo tiene siquiera- y se convierte en un éxito moderado. Es impresionante lo suyo. Y debe ser que Katy Perry, su amiguísima, le ha cogido algo de tirria porque me da la impresión de que se ha vuelto un poco ella en este single promocional de Prism que es Dark Horse.

Los discos de Rihanna están llenos de música urbana. No hablo necesariamente del género urban, que cada vez se lleva menos en las calles, sino de música que, siendo pop, es sencilla y exclusivamente para los jóvenes. En una época en la que el dance, el hip-hop y el reggae es lo que el 90% de los adolescentes escuchan -quitemos el reggaeton porque prefiero no incluirlo como 'música'-, los discos de Riri están plagados de temas pop facilón con influencias de los tres -que, ojo, no digo que los amantes de Bob Marley o Morodo escuchen entre medias Man Down o los de Kanye West y Wiz Khalifa escuchen Talk That Talk, pero la chica lo intenta y le sale muy bien -2011 y 2012 han sido suyos, y 2013 por falta de actividad, pues desde Stay tampoco es que haya hecho mucho, que si no también lo hubiese sido-. Y claro, Perry no quiere ser menos -aunque tampoco es que haya tenido poco éxito la jodía-, que de repente nos lanza un batiburrillo llamado Dark Horse que, qué queréis que os diga, no es el pop sencillito de Teenage Dream del que me quejaba que repitiese en Prism con Roar, pero casi que lo preferiría.

El tema, en composición, es tan maravilloso como siempre. No he encontrado al compositor -apuesto por Bonnie Mckee o la misma Perry-, si alguien lo sabe, no dudéis en comentar, pero el caso es que las melodías de Perry siempre son maravillosas. Es muy pop, melódicamente lo prefiero a Roar, sin duda. Sin embargo, le dan una producción que es a medias urban (rap incluído), a medias dance (con base y puente dubstep). Una mezcla que no es que esté mal, demasiado desgastada quizás, sino que no pega ni con cola con la melodía. Una manera absolutamente horrible de cargarse el tema.

Me encantó Teenage Dream y me encanta Perry, pero, por ahora, nada de lo que nos ha enseñado me ha encantado. Ya he asumido que lo único diferente a TD va a ser la inclusión de dance, así que les daré una oportunidad a los temas EDM (Walking On Air suena noventera y a pesar de la decepción que fue por los comentarios de 'va a ser un disco más oscuro', tiene buena pinta). Esperemos que todo vaya bien.


“So you wanna play with magic?”

viernes, 6 de septiembre de 2013

Katy Perry - vídeo de 'Roar', para echarte unas risas mientras intentas decidir si es muy bueno o muy malo.

Me veo en la obligación de felicitar a Katy Perry. Aunque su canción a mí ni fu ni fa -no está mal para lo que ha hecho ella siempre, pero esperaba mucho más-, parece que al mundo le ha encantado. En una época en la que un artista coreano hace hits, una artista de Barbados sabiendo que puede triunfar con lo que sea no saca ni un solo vídeo para sus singles y dos artistas italo-americanas que antes no tenían más que chasquear los dedos para tener éxito van perdiendo fuelle en los charts; Katy Perry ha conseguido su octavo número uno con Roar. Applause para ella.
Como diciendo 'yo no necesito vídeo para triunfar', justo después de conseguir el Top 1, Perry nos ha dejado el vídeo de Roar. Si el otro día alababa a Avril Lavigne por el legendario y divertidísimo vídeo de Rock N Roll, hoy puedo alabar a Perry por el divertido vídeo de su último single. Porque, quieras o no, el vídeo te saca una sonrisa. Destacaré, entre todos los momentazos, la cara que pone al ver las dos arañas en su cuerpo.

Con una buena fotografía, una genial edición -la historia es clara y concisa- y unos efectos especiales que no están mal, la cantante nos deja un vídeo a medio camino entre la parodia y la reivindicación de la independencia y fuerza de la 'fighter dancing through the fire'. Me gusta mucho ese momento final en el que parece que todo era un sueño en el avión pero al final no.
Sin embargo, tengo que decir que el vídeo sí, es divertido y no está mal, pero no me parece ni de lejos de sus mejores vídeos. De entre la maravillosa fotografía, dirección artística y efectos especiales de E.T. -su mejor vídeo-, la verdadera diversión de California Gurls -la peineta del osito de gominola es ya un clásico pop-, o ese toque íntimo y melancólico tan bien hecho de The One That Got Away, el vídeo de Roar no destaca por nada más que por recuperar la estética jungle que tan perdida estaba en el pop. El vídeo es divertido, pero no gracioso; con una buena fotografía, pero no maravillosa; y con una buena dirección artística pero sin ser nada especial. No está mal, pero no está genial, no le hace falta sacar un vídeo impresionante -el hitazo ya lo tiene-, pero, ya que lo saca, que demuestre que esos grandes vídeos de la era Teenage Dream no fueron fruto de la casualidad.

lunes, 26 de agosto de 2013

MTV VMA 2013: actuación de Katy Perry.

Ay, lo que tiene el hype. Unos, como Lady Gaga con su Born This Way, ven como el fenómeno del hype destroza una de sus eras. Otros, como Lana Del Rey, consiguen pasarlo aunque no sin algún quebradero de cabeza. Y otros, como Azealia Banks, demuestran que, a pesar del hype, hay mucho talento en lo suyo y es merecido.

No podemos hablar de la actuación de Katy Perry -que cerraba la gala- sin hablar del hype. La artista ha firmado con MTV y, por tanto, la gala iba anunciando su actuación como si una de las maravillas del mundo fuese. Enfundada en un traje de lucha libre en un ring bajo el puente de Brooklyn -hay que ver qué mal iluminado estaba-, la ex-gatita se preparaba para rugir con su nuevo single, el exitoso Roar.
No podemos negar que hubo playback, pero se lo perdonamos porque, increíblemente, ¡tenía coreo! Quizás no tan preparada como la de, por ejemplo, Timberlake, pero, sin duda, Perry se decidió a moverse y no lo hizo tan mal como puedes imaginar. Después, saltó a la comba, y hubo incluso un momento en el que bebió y escupió en un cubo -me gusta que haya sabido aprovechar esos momentos en los que no canta para actuar y ambientar un poco la actuación-.

Ahora sí, no digo que Katy lo hiciese estupendamente. Nos estaban preparando para una actuación maravillosa -al fin y al cabo, cerraba la gala-, pero más que eso, vimos algo un poco ordinario. Que sí, que lo del ring le salió bien a Christina Aguilera, pero era demasiado obvio para un tema que dice 'cause I am a champion'. A lo mejor, con un poco de pelea, incluso algo de sangre, la actuación hubiese sido tan buena como se prometía, pero al final parece que mucho ring, muchas esculturas de leones y mucho hype para una actuación normalita, para nada al nivel de lo que suele hacer -que, aunque no tenga voz, no se puede negar que ha hecho actuaciones muy buenas-.

En definitiva, que debería haber cerrado Mars y no la dueña de Kitty Purry.

domingo, 25 de agosto de 2013

Katy Perry - samples de 'Walking On Air' y 'Dark Horse', ¿qué tal si aceptamos que el dance está de capa caída?

Este final de verano me emocionaba bastante. Mientras que en otoño Britney Spears y seguramente Rihanna vendrán con algo nuevo, este mes de agosto era de Katy Perry y Lady Gaga.
Primero, fue Roar, que, si bien tiene su gancho y es pegadiza, fue una ligera decepción al ser más de lo mismo y no la carta de presentación a un disco que, según ella, es mucho más oscuro. No es que sea malo, sino que aquí un servidor esperaba algo del estilo de E.T., Pearl o Dressin' Up. Más tarde, llegó el Applause de Gaga, que fue más de lo mismo. Alguien con los temazos que tiene Gaga no puede permitirse lanzar un tema tan genérico y exacto en producción al resto de temas. Que sí, que es pegadizo y el vídeo tiene mucho gancho, pero no puedes pasar de Marry The Night a Applause. Aunque si tengo que elegir entre ambas canciones, me quedo con Applause, si tuviese que elegir cuál de las dos popstars lo está haciendo mejor, me quedo, sin duda, con la california girl, Katy Perry; al menos ella mantiene su esencia. O eso pensaba.

Hoy, la intérprete de I Kissed A Girl ha puesto, en colaboración con MTV y Pepsi, dos samples de dos temas nuevos, para que los fans elijan el nuevo single: Walking On Air y Dark Horse.

El primero, que actualmente lleva solo un 36% de los votos, es un pequeño shock. La Perry no solo decide salirse de nuevo de su rango vocal -el tour de PRISM va a ser curioso de escuchar-, sino que nos da una producción al más puro estilo Gloria Estefan en los 90. Muy Ibiza, extremadamente dance. Me recuerda bastante al genial Woman's World de Cher. Y vale, que Cher lance un tema así lo entiendo, pues es casi su seña de identidad, pero que Katy, después de habernos mostrado un estilo pop sencillo y sin complicaciones, nos quiera vender un tema dance en el año en el que ese estilo va perdiendo popularidad a pasos agigantados, al igual que ha hecho Gaga con Applause, me hace pensar: ¿qué tienen en la cabeza las discográficas? Que sí, que tendrá su éxito si al final es single, pero sabiendo que se puede tener también éxito -y, sobre todo, apoyo de la crítica- con temas más lentos y personales como los de Adele o el Diamonds de Rihanna, me parece un poco estúpido poner a la cantante en cuestión al nivel de la música genérica que suena idéntica entre sí -sobre todo cuando Katy ha demostrado que tiene un toque muy propio que funciona-.

Pero no os creáis que Walking On Air es lo que me hace llevarme las manos a la cabeza. Dark Horse, el otro sample, que lleva el 64% de los votos, empieza magnífico. Con un toque oscuro, muy de su estilo y muy lo que nos había prometido. ¡Bien! Pero, en los tres últimos segundos, consigue estropear el tema. La voz de Perry a lo “yo soy tu padre” de Star Trek suelta un “there's no going back” y comienza a sonar un puente house que hasta podría ser dubstep que, a mí personalmente, me horroriza. Solo oímos un segundo de ese puente, y ya soy capaz de ver el estropicio que es. Una gran forma de estropear una canción. Además de que no pega ni con cola.

No llego a entender cómo la discográfica de Perry, teniendo ese estilo auténtico que derrochaba en One Of The Boys o ese estilo pop simple que tan bien funcionó en Teenage Dream, ha podido transformar a la intérprete de Thinking Of You en una Kesha, en una Miley Cyrus -no la buena, la de Can't Be Tamed, sino en la de We Can't Stop-. Definitivamente, si este es el camino que va a seguir PRISM, y viendo que no es que haya dado en el clavo Lady Gaga con su Applause, me da que Rihanna va a volver a reinar en el mainstream un año más. Aunque, quién sabe, solo hemos escuchado treinta segundos de ambos temas, puede haber sorpresas en ellos -a mí Applause me parecía maravilloso en los samples-; aún queda el segundo single de la Germanotta y el nuevo single de Spears.


sábado, 10 de agosto de 2013

Katy Perry - ROAR, se filtra el primer single de PRISM.

No sé a vosotros, pero a mí la época Teenage Dream se me hizo eterna. Está claro que si tu producto tiene el potencial para seguir triunfando, debes explotarlo, pero tantos singles se me hicieron pesados. Sin embargo, por fin comienza la nueva era: Katy Perry sacará el 22 de octubre su tercer álbum de estudio, PRISM -aún no tengo muy claro si es en mayúsculas, pero, por si acaso-. Aunque estaba planeado para salir el 12 de agosto -pasado mañana-, ya se ha filtrado ROAR, el primer single, y esto es lo que pienso de él.

La Perry siempre se ha caracterizado por tener temas pop pegadizos, y ROAR no es la excepción. Por una parte, no me convence, porque nos habían prometido un tema oscuro y diferente a lo que ha hecho siempre Katy, y esto es más de lo mismo. Sin embargo, por otro lado, adoro ROAR. Es pegadiza, muy pop, ese “you're gonna hear me ro-o-o-o-o-o-o-ar” es de lo más efectivo que ha escrito, y el tema cumple perfectamente su función. Será número uno, sin duda, y se lo merece, porque es un tema pop sencillo y sin demasiadas pretensiones, de esos que tan bien se le dan a la Perry.

Aún así, no es oro todo lo que reluce. El tema ya está siendo criticado por ser demasiado igual a lo que ya ha hecho, además de ser comparado con el tema Brave de Sara Bareilles -se parecen, pero no veo el plagio del que le acusan-. Sea como sea, ROAR se llevará los charts de calle, aunque ahora viene Applause de Lady Gaga, seguramente el primer single de lo próximo de Rihanna -ufff, qué pereza- y el one hit wonder de turno -a los que parece que la industria se ha acostumbrado-. Pero, no tengáis miedo Katy Cats, veo un nuevo triunfo para la mujer que besó a una chica y consiguió el éxito mundial.

“I've got the eye of the tiger.”


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Katy Perry - Teenage Dream: The Complete Confection, simple y puro pop.

Con una de las portadas más emblemáticas para un disco pop, en 2010 Katy nos mostró un alter-ego distinto al de su primer álbum. Ya no tenía el estilo pin-up, no besaba mujeres ni era una de los chicos. Ahora vivía en su mundo de caramelo, se consideraba una chica explosiva al ser de california, buscaba su sueño americano, quería verle el cacahuete a un chico, lloraba por el que se fue. Toda una femme-fatale. Dos años después, con un estilo muy diferente al del inicio de su etapa Teenage Dream, nos mostraba una re-edición en la que un alter-ego más real y humano, que había ido evolucionando esos dos años, nos contaba como estaba despierta, nos enseñaba su parte de ella.

Comenzamos el disco con la canción que da título al álbum: Teenage Dream, el segundo single. Una canción pop sin demasiadas pretensiones, para cantarla, que no busca ser la mejor del álbum, sino un buen momento en tu playlist del sábado por la mañana. Una buena forma de abrirnos el sueño adolescente de la dueña de Kitty Purry.
A continuación, Last Friday Night (T.G.I.F.), que pasará a la historia por darnos ese videoclip tan divertidísimo. Es curioso, porque es una canción que habla de la fiesta sin usar el quemado dance, siendo un simple tema pop, lo cual vamos a encontrarnos a lo largo de todo el disco. Un gran punto del disco, sobre todo el solo de saxo.
Perry, en una entrevista a la Rolling Stone hace ya algunos años, dijo que el siguiente track y primer single, Califonia Gurls (con Snoop Dogg), no era su mejor canción, pero que era "jodidamente pegadiza". Y así es, sin tener un momento de explosión, consigue que la cantes sin aburrirte a lo largo de sus 3:55 minutos. Además, fue una gran forma de despedirnos del estilo pin-up que llevó Katy durante toda su primera etapa (One Of The Boys) mediante su divertidísimo videoclip.
¿Qué sería Rihanna sin We Found Love? ¿O Gaga sin Bad Romance? Pues lo mismo que Katy Perry sin el siguiente tema, Firework: nada. Y es que, si hay que marcar un momento emocionante en el disco, ése es Firework. Con un videoclip tan bueno que se me ponen los pelos de punta de solo recordarlo, pasará a la historia como uno de los mejores temas entre 2000 y 2010.
Primera canción que, por desgracia de sus fans, no fue single. Peacock lo tiene todo: una melodía cantable, un estribillo pegadizo y un afán de provocación más que extraño en una chica tan católica como Perry. Hubiese sido un número 1 fácil, pero resulta mucho más enternecedor que la guarde como la joya de sus fans.
Circle The Rain es una de esas muestras de pop/rock que más que buscar el éxito, quiere ser un tema del álbum, que le de más consistencia, un toque personal. Es algo flojilla, pero me parece tan guay que la meta que no voy a decir que sobra.
Si tengo que hablar del temazo del disco, del que sobresale, no dudo en decir que es The One That Got Away. Ese medio tiempo con toques de balada, con uno de los mejores vídeos de su carrera, pegadizo y melancólico. No llegó al 1, ni falta que hizo. Suerte que no fue the one that got away del disco. Gracias, Katy.
E.T., la versión de Katy sola, es adictiva, agresiva, un tema fuerte y oscuro que pasará a la historia por el mejor vídeo de Katy Perry, y de los mejores del pop. Esa estética, ese cuidado del detalle, esa historia. Sencillamente impresionante.
Who Am I Living For, en composición, tiene madera de temazo. Sin embargo, a pesar del aura oscura que rodea al tema, la voz de Perry suena demasiado chirriante y la producción muy simple. Una pena, siempre será un "pudo haber sido".
Pearl comienza como un medio tiempo oscuro e hipotizante, algo que parece estar en todos los album tracks del disco, sin embargo, en el estribillo, sin dejar de sonar tranquila, se vuelve algo más pop, dejando de ser tan oscura para pasar a ser la típica canción que pega con los días de lluvia. Así sí.
Hummingbird Heartbeat es pop, es muy Katy Perry, te obliga a cantarla. Puede que no sea uno de los mejores temas de la intérprete de I Kissed A Girl, pero es muy de su rollo y no suena nada a relleno.
Not Like The Movies es absolutamente perfecta para cerrar la primera edición del disco. Una balada preciosa que nos dice que no existen los cuentos de hadas, que el sueño adolescente es solo de las películas.

La re-edición, The Complete Confection, se abre con un acústico de The One That Got Away. Me gusta, no es Florence Welch, pero canta bien.
Part Of Me, el sencillo más exitoso de la cantante (debutó como número 1 en el Billboard Hot 100) es como un The One That Got Away vitaminado, un E.T. menos oscuro. Y suena muy bien, muy cantable y con una voz por parte de Perry tranquila pero conservando su intensidad y timbre característico.
Wide Awake, el que fuera el último single del sueño adolescente de la popstar católica que se operó las tetas, es bonito, muy pop, y bastante diferente del resto de sus canciones, sin perder su esencia. Eso sí, a mi parecer, su vídeo es horroroso.
Cerramos el disco (porque después hay un megamix y un par de remezclas con raperos de dos de sus singles, lo cual ni voy a comentar) con el que iba a ser el segundo y último single de la re-edición -le sustituyó Wide Awake-, Dressin' Up. Es sexy, oscuro, muy del estilo de Pearl o Circle The Rain pero con un estribillo que le hubiese garantizado un buen puesto en las listas. A mí, particularmente, por su letra y su melodía, me gusta más que Wide Awake, pero no se puede tener todo.

En definitiva, está claro que Teenage Dream y su correspondiente re-edición han sido muy bien exprimidos por Perry, y te das cuenta de que, aunque el disco no tenga ni un solo tema al que llamar "malo" -quizás Circle The Drain y, sobre todo, Who Am I Living For, flaqueen un poco-, lo verdaderamente bueno lo has escuchado ya por la radio y tiene su correspondiente vídeo, salvo un par de excepciones (Peacock y Dressin' Up). Un gran segundo álbum que le garantiza una longeva carrera en el pop, aunque quizás siempre a la sombra de las grandes (¿quién sabe? eso se decía de Rihanna y mírala ahora). Espero que su próximo disco tenga este estilo y no se pase al dubstep.