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jueves, 26 de diciembre de 2013

Miley Cyrus - vídeo de 'Adore You', si pierdes la gracia, ¿qué te queda?

La promoción de Bangerz sigue a toda vela. Después de dos hitazos como We Can't Stop y Wrecking Ball (que aunque lo hayan petado por la polémica, siguen siendo temazos), Miley ha escuchado a sus fans y ha decidido sacar como single uno de los temas con menos potencial del disco: Adore You. Una balada que sí, puede ser bonita, pero ni transmite ni emociona como sí lo hacía la gran Stay de su Can't Be Tamed. Sin duda, mucho milagro le puede pasar a la chica para que su nuevo single se convierta en un hit; sin embargo, para eso están los vídeos, ¿o no?

Los vídeos de promoción de Bangerz pueden ser muchas cosas, pero olvidables, ni de broma. Primero, un We Can't Stop en el que la chica hacía twerking, se ponía dientes de oro y sacaba la lengua hasta que casi le rodeaba la cabeza. Si parecía que tras esto (y, por supuesto, la actuación de los VMA's) lo habíamos visto todo; en Wrecking Ball, a cargo de Terry Richardson, Miley se pasaba desnuda encima de una bola de demolición y chupaba un martillo. Por supuesto, tras estos antecedentes, no sería lógico esperar de su próximo vídeo algo elegante y poco sexual; ni de broma.
El vídeo de Adore You es, en concepto, lo que esperábamos de Miley (tanto los adictos a sus guarradas como los que no la soportan): la de 21 años recién cumplidos sale masturbándose. Vale; polémica, número uno garantizado, etc. ¿Cuál es el problema? Que no sale haciendo otra cosa. Podías decir que el vídeo de We Can't Stop era divertidísimo, y que el de Wrecking Ball era visualmente interesante; sin embargo, en Adore You solo vemos a la de Tenesse bajo las sábanas tocándose, sacando la lengua y poniendo cara de orgasmo. Es cierto que hay un momento en el que podemos verla en una bañera de agua blanquecina (ejem...), pero no creáis que es un gran contraste. Tenemos un vídeo monótono, plano, extremadamente sencillo y sin la gracia de los anteriores.

¿Falta de apoyo de la discográfica por la elección de una balada como single? ¿Una Miley intentando ser más madura? No lo sé; el caso es que el vídeo de Adore You es prescindible y aburrido, con una fotografía que deja mucho que desear y con una Miley a la que comenzamos a ver desesperada por tener un nuevo escándalo que le brinde el número 1. Definitivamente, no.


jueves, 10 de octubre de 2013

Miley Cyrus - Bangerz, paralelismos y algunos riesgos.

Miley es una superestrella. Pero de las de verdad. No de esas que hacen alguna locura y el mundo le ríe las gracias. No. Miley puede carecer de muchas cosas, pero si hay algo que nunca le ha faltado, ha sido atención mediática. Primero, con, para mí, la última gran serie de Disney Channel: Hannah Montana. Después, con su paso a la madurez -y pensar que nos sobresaltábamos porque saliese con camiseta y bragas en el vídeo de Who Owns My Heart?- Por último, alcanzando su tope de fama, con su repentina ansia de desnudarse o bailar sensualmente.
He dicho mil veces que no soporto a Miley en esta era. Sí, la chica ha tenido éxitos anteriores, pero, desnudándose o rozando la entrepierna de Robin Thicke, lo único que demuestra es que, para triunfar en el pop mainstream, necesita polémica -pues Can't Be Tamed no fue precisamente un exitazo-. No pasa nada por desnudarte si lo usas como una técnica secundaria, y si demuestras que no lo necesitas para tener éxito, pero con la promoción de Bangerz, las polémicas han sido lo que más sobresalía -por encima de la música- y en ningún momento ha dicho “eh, que tengo talento y no necesito mostrarlo desnuda”.
Cyrus quería alejarse de su pasado de Hannah Montana y, sin duda, ya no vemos a esa quinceañera que se ponía una peluca y se convertía en una popstar; sin embargo, por mucho que duela, yo no veo a una mujer hecha y derecha que juega sutilmente con su sensualidad, sino a una adolescente que, por falta de madurez, autoestima o lo que sea, cree que convertirse en un juguete sexual es guay, cuando solo es denigrante para la mujer.

Sin embargo, no escribo esta entrada para hablar de esta tremendamente exitosa campaña publicitaria, sino de la música.


Bangerz abre con Adore You, que muchos fans consideran un temazo absoluto. Un baladón melancólico, relajante y lento que a muchos puede maravillar, pero que a mí me parece una basurilla comparada con aquel perfecto Stay. Que contente a sus fans, que a mí me deja frío. 6/10.
Seguimos con aquel primer single que, a parte de aquel vídeo que hoy me parece hasta recatadito, me encantó. We Can't Stop es un tema diferente a lo que suena en la radio, pegadizo sin ser pegajoso, con ritmo sin ser dance, tranquilo sin aburrir. Justo lo que escuchas antes de ir de fiesta o al volver. Muy buena. 9/10.
It's Britney, bitch! La princesa del pop se hace presente -aunque de forma casi anecdótica- en SMS (Bangerz), que bebe de los ritmos enérgicos y los sonidos oscuros de Blackout más a modo de homenaje que de copia o inspiración. No le veo mucho sentido a eso de reciclar un sonido que, realmente, nunca ha salido del pop mainstream, pero el tema tiene su ritmo, su estilo, y el rap de Britney es Blackout puro y duro. 7,75/10.
Los verdaderos temazos no se demoran demasiado, y nos viene 4x4, en la que colabora con Nelly. Un tema con un ritmo enfermizo, una melodía sencilla repetitiva -sin cansar- y una producción en la que se saborea un cierto regustillo a años noventa, con sus beats que se convierten de repente en sonidos latinos. El speech/rap de Miley es muy bueno, la verdad. Lo quiero de single. 10/10.
Si hay algo a lo que me recuerda Bangerz es al maravilloso Unapologetic de Rihanna. Su música urban, sus ritmos acelerados, sus temas tranquilos y relajantes. En 4x4 y Adore You ya podemos avecinar un poco de ese sonido, pero es que, el siguiente tema, My Darlin', que samplea Stand By Me, es idéntico a Loveeeeeee Song. Y sí, ¿adivináis quién colabora? Future. Eso sí, me resulta bastante menos aburrida que la del disco de Rihanna, así que punto para Cyrus. 8/10.
La alegría que me llevé cuando Miley lanzó como segundo single una balada, Wrecking Ball, quedó algo ahogada por el vídeo. Igualmente, Wrecking Ball sigue siendo una balada soberbia que en el estribillo se queda algo corta y que, melódicamente, no tiene demasiada gracia, pero a la que salva la producción electrónica de los versos, que corre a cargo de Dr. Luke y Cirkut. 9/10.

Vuelven los paralelismos con Unapologetic, esta vez a cargo de Love Money Party, en la que participa Big Sean. Melódicamente es Cockiness (I Love It), pero es que la base es la de Pour It Up a la que le han añadido en el estribillo una parte a teclado a lo película de terror cutre de los 70. Ni fu, ni fa. 6,5/10.
El tema siguiente, #GETITRIGHT, recuerda ligeramente a Nobody's Business de Ri, pero esta vez no puedo decir nada porque el tema es absolutamente de Pharrel Williams y es su sonido con un toque veraniego. Tiene ritmo y personalidad, no es que sea la mejor del disco pero no me disgusta nada. Eso sí, ese mini-puente hablado rompe al completo la atmósfera noventera. 8/10.
El siguiente tema de Rated R es Drive. Ah, no, que esto es Bangerz. El tema es bueno, con una producción muy adulta, que recuerda un poco a la Miley de su anterior disco, pero que, inevitablemente, me lleva a acordarme de la obra cumbre de Rihanna. Da igual, sigue siendo muy bueno, algo larga, pero buena. 9/10.
He dicho que 4x4 era un temazo, y sí, no creo que merezca algo menos del 10. Sin embargo, ahora viene algo sorprendente, inesperado, carismático y realmente esperanzador. FU, con French Montana, es un tema en el que la Cyrus muestra su rabia y su buena voz rodeada de una atmósfera teatral y llena de furia. Un tema clave en su carrera, que no tiene futuro como single pero se convierte desde ya en un guilty pleasure y en el primer once de Pop Sin Ley. No es que no haya hablado de canciones mejores, es que no esperaba algo con tanta personalidad en este disco. 11/10.

No sé si es por lo maravilloso del tema anterior o porque, ciertamente, cojea de una pata, pero Do My Thang resulta un poco ridícula. Tiene un estribillo perfecto para un tema pop, pero Cyrus se empeña en meterlo entre beats urbanos y un vocoder que repite hasta la saciedad “yeah”. No es mala, solo que podría haber sido mejor. 7/10.
El siguiente tema, Maybe You're Right, es como el opuesto de Wrecking Ball. Porque en los versos es bastante desechable, pero el estribillo te atrapa. Sencillamente. Vemos a la Miley de siempre, a la que quiere renegar de su discazo anterior. La vemos y me alegro de ello. 8'5/10.
Can't Be Tamed vuelve al completo con el último tema de la edición estándar de Bangerz, Someone Else. Vuelve a usar la técnica de Wrecking Ball de acortar las sílabas para parecer que las escupe, y aquí le queda aún mejor. Me gusta mucho. 9/10.

No podía faltar el homenaje de Michael Jackson. En una muestra de pocas luces, la hija de Billy Ray dijo que quería que Bangerz fuese tan bueno como Bad. Bueno, sin comentarios sobre eso, pero On My Own suena divertida y diferente, sobre todo en los beats del inicio del tema -que son los mismos que los de después de cada estribillo-. Nada mal. 8'25/10.
Los finales de un disco son sagrados para mí. Y puedo perdonar que el tema no sea tan bueno como el resto, pero no que sea un despropósito. Hands In The Air, con Ludacris, cumple todos los tópicos de temas que se han estado llevando los últimos años. Aburridísimo y demasiado típico. 4/10.

Miley, ojalá hubieses sacado un disco malo. En serio. Si Bangerz hubiese sido una basura, me hubiese dado igual todo lo de la polémica. Pero tenemos un álbum variado, interesante, entretenido, con sus fallitos y sus parecidos razonables, pero nada malo. Y, sin embargo, tú te empeñas en mostrar una imagen que te dará visitas en YouTube y hará ríos de tinta sobre ti, pero que no hará más que hacer que muchos no te tomen en serio, como pasó con tu anterior disco. Allá tú, yo me quedo con la música, tú ya te darás el batacazo. De todas formas, más que bien tu trabajillo, Destiny Hope.

“Send me roses, I just let'em die. I was crazy thinking you were mine.”

lunes, 9 de septiembre de 2013

Miley Cyrus - vídeo de 'Wrecking Ball', ¿en serio?

Parecía que todo iba encaminado a olvidar la polémica de We Can't Stop con este segundo single, Wrecking Ball. Haciendo gala de una valentía y elegancia que parecía que Cyrus había perdido, la hija de Billy Ray se atrevía a marcarse como segundo single una balada. Wrecking Ball no es de mis temas favoritos, pero no puedo negar que está bien, que es bonito y emocionante y lo prefiero mil veces a We Can't Stop -que no estaba mal, pero lo arruinó con el vídeo y la actuación en los VMA-. Parecía que Miley había querido usar la polémica en su primer single para llamar la atención y, a partir del segundo single, volvería la chica con tanto talento de Can't Be Tamed, ese gran disco.

Pero no, la ex-chica Disney sale totalmente desnuda en su nuevo vídeo. Y diréis, ¿qué tengo yo en contra de que se desnude, si Lady Gaga, Beyoncé, Katy Perry, Christina Aguilera, Madonna, Britney Spears y casi cualquiera lo han hecho y lo seguirán haciendo?  El problema es que, en este caso, me da pena. ¿Habéis visto esa foto de Katy Perry que sale tapándose los pechos desnudos y con un collar de cruces? Pues qué queréis que os diga, es un disfrute para los ojos, pero no entiendo que una chica que ha proclamado por los cuatro vientos sus creencias necesite algo así para vender. No es que se desnude para vender, es que se desnude con un collar de cruces después de decir que es católica y criticar a, por ejemplo, Lady Gaga por usar la religión en Alejandro. Pero eso no es comparable a lo de Cyrus. Me da pena porque esta chica lanzó un discazo como Can't Be Tamed sin necesidad de desnudarse o bailar como una zorra. Sí, salía en bragas en el vídeo de Who Owns My Heart?, pero una cosa es ser sexy y otra es ser lo que viene siendo un putón. Me da pena porque, al no comerse un rosco con su anterior disco, ahora piensa que necesita hacer todo eso para conseguir el 1. Me da pena porque la hemos visto crecer, convertirse en una preciosa chica con una elegancia impropia de alguien que ha vivido tan de cerca el espectáculo desde pequeña. Me da pena porque, cuando se desnuda, por ejemplo, Rihanna, veo a una mujer que ha conseguido mucho éxito sin necesitar desnudarse, eso es un añadido. Cuando se desnuda -o hace bailes como los de los VMA- Miley Cyrus, señoras y señores, solo veo una chica que ha crecido demasiado pronto y a la que hombres con corbata y ansias de millones obligan a sacar la lengua y poner el culo en la entrepierna de Robin Thicke. Porque no veo nada malo en el desnudo como complemento a tu música, pero sí lo veo cuando desnudarse o bailar como una chica de la calle es la campaña de marketing en la que se basa tu disco, cuando es lo único que haces para que tus singles lleguen al 1 en la lista correspondiente.

El vídeo de Wrecking Ball no está mal visualmente. Me sorprende, porque la fotografía de Terry Richardson suele ser muy de principiante y este vídeo -dirigido por él- tiene un muy buen acabado. Me encanta esa escena en la que anda hacia la cámara y la wrecking ball destruye una de las paredes de hormigón. No hablaré del desnudo o de cuando lame el martillo haciendo clara apología al sexo oral, porque ya me he explayado en el párrafo anterior y he dejado muy clara mi posición. Solo diré que Miley tiene unos ojos preciosos, que la iluminación es perfecta, que el atrezzo -martillo, la bola, las paredes...-, eso sí, se ve algo falso pero que el vídeo no está mal. Juzgad vosotros mismos.

No me deja poner el vídeo así que vedlo aquí.

lunes, 26 de agosto de 2013

MTV VMA 2013: momentazos de la gala.

La gala de los VMA también se caracteriza por momentazos -¿os acordáis de la cara de Justin Timberlake cuando su reciente ex novia, Britney Spears, besaba a Madonna y Christina Aguilera?-. En la de este año, no han faltado, aquí algunos de los mejores:

El culo de Gaga.
Lo mejor del atuendo final de Lady Gaga fue el tanga. Aquí una imagen de la reacción a su culo -por favor, mirad la cara de Taylor Swift y Selena Gomez-.
La reacción de los Smith a la actuación de Miley.
Sencillamente, increíble.
La reacción de Rihanna a la actuación de Miley.
Rihanna dijo que no tenía razones para estar en los VMA y, que si iba, era como un concierto; necesitaba beber. Que si estaba con el móvil, o le metía palomitas a la de delante en el asiento, o ponía caras de asco como ésta; la de Barbados fue de lo mejorcito de la noche.
 
Los abucheos a los One Direction.
Los 1D ganaron el premio a Mejor canción del verano, y fueron abucheados al recibirlo. Se dice que Taylor Swift también abucheó, pero eso es mentira. También se cuenta que Lady Gaga se fue del show y fue al backstage con los chicos y les dijo que valían mucho.

El culo de Miley.
Aunque pone 'qué p**o asco', no lo comparto. Probad vosotros a embutiros en algo tan apretado y a ver cómo se os ve el culo.

Taylor Swift y su indirecta a Harry Styles.
La Swift ganó el premio Mejor vídeo femenino por I Knew You Were Trouble, y la chica dio las gracias diciendo “I also wanna thank the person who inspired this song, who knows exactly who he is, 'cause now I have one of this”. Las caras de los 1D fueron poemas. 


En definitiva, unos VMA curiosos.

MTV VMA 2013: actuación de Miley Cyrus/Robin Thicke/2 Chainz.

Seguramente, más de uno piense que odio a Miley. No he sido precisamente un aluvión de halagos para ella desde que salió el vídeo de We Can't Stop, pero no es para menos. Creo que la chica, a parte de una muy buena voz -tiene un timbre super agradable como Rihanna pero sabe usar mucho mejor su voz que la de Barbados-, tiene un talento al componer increíble. Al contrario que a todo el mundo, a mí no me empezó a gustar desde el principio con Hannah Montana, sino con aquel gran disco llamado Can't Be Tamed. Quizás por eso, porque demostró mucho con aquel álbum -el primero después de Hannah Montana-, ahora la critico tanto. Miley ha querido crecer desde que acabó la serie de Disney Channel, y al principio iba bien. Crecer con dignidad es lo que hizo ella con su anterior álbum, lo que ha hecho Selena Gomez o lo que ha hecho Demi Lovato. Pero lo de ahora, a parte de ser horrible, es tan poco natural, tan forzado, que Miley parece más que una chica que ha crecido, una marioneta de la discográfica.
Por supuesto, esto no desapareció en los VMA. Un servidor esperaba una actuación memorable de su nuevo tema, Wrecking Ball, pero no. De un oso gigante salió vestida de corsé Miley. Que si movimientos provocativos, sacar la lengua, mover el culo como en el vídeo... No cantó mal, eso es cierto, pero no hizo más que ser la teen-whore que es en el vídeo de We Can't Stop. Muchos osos y ya está, actuación hecha. 
No espero que vuelva la Miley Cyrus de la era Hannah Montana, creo firmemente que las artistas deben crecer. Pero no así, sin duda, no.
Pero lo peor no llega con We Can't Stop. Empieza Robin Thicke con su hit Blurred Lines, y la ex-Montana se queda en sujetador y bragas color carne y “baila”, tocándole la entrepierna a Robin, besándole el cuello y poniendo el culo en su aparato.
Por suerte, el bochornoso momento no dura mucho, y 2 Chainz llega con un despliegue de bailarinas que me encantó; después llegó el nuevo single de Robin Give It 2 U -¿todas sus canciones son de dar algo a alguna mujer?-, en el que Miley quedó relegada al puesto de bailarina, aunque poco bailar y mucho tocarse. 
Y así acabó una actuación que, para mi gusto, fue bastante patética. Miley no necesita sujetadores color carne ni movimientos medio epilépticos medio sensuales para ser sexy, pero mientras ella lo descubre, yo seguiré criticando sus actuaciones. Menos mal que el segundo single es una balada.

miércoles, 19 de junio de 2013

Miley Cyrus - vídeo de We Can't Stop, crecer no significa hacerse la malota, querida Destiny Hope.

Aún recuerdo con melancolía cuando, hace un par de años, Miley Cyrus se decidía a crecer. Con su disco Can't Be Tamed, una sexy, crecida y atrevida Miley nos presentaba un disco pop con toques electrónicos, con dos singles y sus respectivos vídeos que nos hacían decir "qué bien ha crecido esta chica". Ahora, en 2013, en pleno apogeo de Rihanna, la Cyrus nos presenta un descarte del casi redondo Unapologetic de la de Barbados, We Can't Stop, y su respectivo vídeo.

Lo que me apasionó de Can't Be Tamed, primer single del disco homónimo, era su vídeo. Un vídeo visual, muy bien hecho, que entre jaulas, bailes y disfraces nos metía en la cabeza el mensaje de todo el disco: Miley había renacido y nadie podía domesticarla. Y bueno, comercialmente no fue un puntazo, pero la ex-Hannah Montana pudo demostrar que no era una niña, tanto física como mentalmente.
Ahora, sin embargo, nos presenta un vídeo musical vacío, tonto, tan poco sutil en el ámbito sexual que es como si la Miley de los caninos inferiores de oro nos diese una torta y nos dijese "¡eh, soy una guarra!".
Que sí, que el tema de la canción es la fiesta, pero también lo era el de Who Owns My Heart y el vídeo no me horrorizó en absoluto. A ver, mona, que tienes buen culo, pero no tienes que mostrarlo cada quince segundos ni permitir que gente variopinta (que si un travesti, que si tres mujeres de talla grande) te lo azoten. Ni ponerte a cuatro patas fingiendo sexo anal con tu amiga. Ni sacar la lengua cada dos por tres. Ni creerte sexy en la bicicleta estática. Ni chupar una muñeca vestida como tú. Ni, y esto sí que no, poner el culo en pompa en la bañera (cake like Lady Gaga).
Vamos, que el resultado no podría ser peor. Una absoluta decepción por parte de Miley. Os dejo opinar a vosotros. ¡Dentro vídeo!