martes, 8 de octubre de 2013

Pitbull featuring Ke$ha - Timber, a mí me sacáis la versión sin el pseudo-rapero y me tenéis a vuestros pies.

Ke$ha nunca me ha caído mal. Creo que, después de Britney Spears, como persona es la que más me gusta de la pandilla de popstars. La chica puede tener el mismo talento en composición que, por ejemplo, Katy Perry, pero la forma en la que se venden es muy distinta. No es que Katy se auto-proclame una genio, tampoco es eso, pero Ke$ha sabe qué tipo de artista es y, reallities en los que sale haciendo pis a parte, nunca ha sobrevalorado su música como otras -y no me refiero necesariamente a Perry, supongo que sabréis a quién me refiero-.

Después de un Warrior con un hitazo como Die Young pero unas ventas bastante decepcionantes, toca single de éxito. No podemos negar que, si hay alguien que convierte en oro lo que toca, ése es Pitbull. Una especie de rapero que se basa en decir estupideces (atención a la joyita “I have'em like Miley Cyrus, clothes off, twerking on a rosetón” que nos suelta aquí), mezclando inglés y español y quedándose tan ancho. No me gusta, es más, me parece un parásito de la música, pero, desde hace un año más o menos, lo que lanza no es tan absurdamente malo, así que, si te tapas los oídos en la parte de su rap, Timber puede ser muy bueno.

Musicalmente, estaréis de acuerdo conmigo en algo. Timber, en melodía y coros, suena idéntica a Die Young. Es curioso, porque son dos temas muy veraniegos pero, en ambos casos, su lanzamiento se remonta a finales de la época estival. Pero no pasa nada, se lo perdonamos porque Die Young fue tan buenrollista que es imposible que no te captase a la primera, y Timber no se conforma con repetir fórmula, sino que, a algún santo se le ha ocurrido poner una armónica. Sí, una armónica. Ese instrumento de metal que casi todo el mundo tiene en casa por alguna parte y que nadie sabe tocar. Tan sencillo como eso. La armónica da la base en prácticamente toda la canción, convirtiendo el tema en un single divertido, original, que tampoco es un gran riesgo viendo el éxito que ha tenido ese dance-country de Avicci, Wake Me Up, pero que nos libra de la monotonía de la radio actual -y más en España, que aquí Royals no suena en casi ninguna parte-, y que espero que tenga mucho éxito.

Nada mal, Ke$ha, así sí.

“Let's make a night you won't remember, I'll be the one you won't forget.”

lunes, 7 de octubre de 2013

Justin Bieber - Heartbreaker, ¿y si nos dejamos de odios y disfrutamos de la música?

Aún es un poco pronto para un nuevo álbum, supongo que estaréis pensando. Es más, si sois de esos que haga lo que haga el chico, lo odiáis, seguramente pensareis que un disco de Bieber siempre llega demasiado pronto. Y sí, el chico, entre un inicio con música de muy dudosa calidad y un crecimiento lleno de polémicas y prepotencias, se merece todo el odio del mundo, pero, lo que es innegable, es que el chaval tampoco es un mal músico. No es lo que haga sea demasiado especial, pero, sin duda, ha demostrado ir bastante por su lado y esforzarse mucho por sus fans -escupitajos desde la terraza aparte-, y eso no está mal.

Sin embargo, no os preocupéis, no tendremos nuevo disco hasta el 2014. Lo que pasa, es que el chico ha decidido lanzar una canción nueva cada lunes -aunque ha twitteado hace nada que a lo mejor esta semana hay dos- como cuenta atrás hacia su nueva película -¡qué manía tienen los popstars de lanzar películas, con lo malas que son!-, Believe 3D, y empieza con Heartbreaker.

Realmente, Heartbreaker no es un nuevo tema, ya que su demo apareció por la red en junio. Sin embargo, mientras que la demo se correspondía a un tema pop bastante desechable, en su versión final coge un poco más de gracia. Los noventa son los nuevos ochenta, están de moda y eso va a ir aumentando. Es justo el momento en el que artistas con un sonido noventero (o incluso artistas de los noventa) pueden triunfar -véase Timberlake, Mariah Carey, Miguel, etc-. Y Bieber quiere aprovecharse del tirón con un tema que no le dará un número 1 en Billboard, pero sí más de un 'así sí'. Heartbreaker tiene ese toque r&b tan tranquilo de los noventa, unido a un punto melancólico con una voz que no deja de sonar a adolescente pero que va cogiendo matices más maduros. No es que el tema vaya a cambiar el pop, pero yo soy un gran partidario de que vuelvan los noventa y, con Heartbreaker, el chico no lo hace nada mal. Tranquila y relajante, un guilty pleasure para los fans -y no tan fans- y que debería hacer a más de uno replantearse las críticas hacia la música de Bieber. Sí, ha lanzado truños, pero con temas así demuestra que, sin ser un genio como intentan proclamarle, está un paso por delante de otras teen-popstars como la boyband One Direction.

Según promete, cada lunes tendremos una canción mejor, así que, si eso es así realmente, parece que tendremos unos cuantos temazos. Y eso que yo al chico éste no le cojo el punto, me cae bastante mal, pero Heartbreaker no es nada mala. Es como una versión menos aburrida de Loveeeeeee Song de Rihanna y Future.

“I hope you believe in us.”

domingo, 6 de octubre de 2013

Rihanna - vídeo de 'Pour It Up', curiosamente, se salva por lanzarlo tarde.

No creo que Rihanna siga mereciéndose la cantidad de críticas que tiene -incluso por mi parte- desde que empezó la era Unapologetic. Que si lanzando baladas, que si mejorando -y bastante- su capacidad vocal. Vale, no compone nada, pero no me sorprendería que, en el próximo disco, el nombre Robyn Rihanna Fenty apareciese en los créditos de más de un tema. Creo que, sin ser una artista como tal, se ha esforzado en ser más que un maniquí de la industria, y con este vídeo lo vuelve a demostrar.

¿Para qué negarlo?, el vídeo de -para mí, uno de los mejores temas de Unapologetic- Pour It Up es un despropósito. En una muestra de falta de elegancia y finura, la de Barbados se pone un tanga vaquero, hace twerk, baila en una barra, se pone una de las pelucas más falsas y feas de la historia del pop, se revuelve entre billetes con un atuendo al más puro estilo Lady Gaga cuando promocionaba The Edge Of Glory. Pero no, Rihanna no es lo peor del vídeo, sino las strippers que se mojan el trasero, se descoyuntan en la barra o forman ángulos de 180º abriéndose de piernas. Esto, unido a una iluminación y un decorado de lo más cutre, nos deja un vídeo hortera y kitsch que horrorizará a cualquiera y divertirá a más de uno.

Entonces, si el vídeo es tan malo, ¿por qué digo que se salva? Porque creo que honra mucho a Rihanna -o a su equipo- que lo lance ahora, para contentar a los fans, que antes, para conseguir promoción del single mediante la polémica. Y es que este vídeo hubiese convertido Pour It Up en más que un éxito urban, podría haber sido un nuevo hit de la de Barbados. Pero, en una muestra de que la era Unapologetic no solo busca el éxito comercial sino buscar la vena sensible de la Navy, el vídeo lo lanza ahora para que sus fans se regocijen viendo las posturas imposibles de la co-escritora de Te Amo.

Como vídeo, Pour It Up es una bazofia -no por lo sexual que es sino por lo mal dirigido que está-. Como gesto, me parece bastante destacable.

Britney Spears - vídeo de 'Work Bitch', esta p*ta sí que trabaja.

Ante todo, pedir disculpas por la tardanza. Esta semana ha sido un completo caos entre estudios y un Wi-Fi que iba cuando le apetecía. El 1 de octubre, Britney lanzó su vídeo para Work Bitch, pero no es hasta ahora cuando puedo hacer una reseña de él, ¡lo siento!

La verdad es que el miércoles pasado me llevé una sorpresa bastante desagradable cuando vi el puesto en el que estaba Work Bitch en Billboard. Mientras que el bajo rendimiento en listas de Applause -para ser un primer single de Lady Gaga- me parecieron justos por lo genérica que es la canción, con Work Bitch me decepcioné mucho, porque me sigue pareciendo un temazo. Que sí, que es otro tema dance rompepistas, pero que no tiene ni punto de comparación con lo que han estado haciendo David Guetta, Avicii o Calvin Harris -entre muchos otros- estos últimos años. Es oscuro, fuerte, con potencia, arriesgado; merecía el número 1 -o el 2, que Royals de Lorde alcanzó el tope y es un temazo con mayúsculas-.
Después, vino el “fracaso” del vídeo. Rihanna lanzaba vídeo para un tema que ya ni era single, Pour It Up, a la vez que Britney sacaba el de Work Bitch, y, sorprendentemente, la de Barbados ganaba por goleada en visitas al vídeo del primer single del octavo disco de Spears. Cosa mala, pero no debería importar a nadie. No voy a hablar del vídeo de Pour It Up aquí, ahora haré la correspondiente entrada, pero está claro que Rihanna tiene la ventaja de que nunca se aleja del todo de la industria -yendo a disco por año- y que en Pour It Up lo más elegante que lleva es un tanga vaquero. No voy a justificar el poco éxito de Britney -esperemos un par de semanas para llamarlo fracaso-, pero aquí la intérprete de Toxic jugaba con desventaja.

Yendo a lo que nos concierne, el vídeo no es, para nada malo. Nunca he sido demasiado fanático de la videografía de Britney, ha tenido unos cuantos buenos vídeos pero desde Blackout inclusive no había lanzado nada que me hiciese pensar que la princesa del pop seguía aquí -quizás I Wanna Go, pero tampoco es maravilloso, solo divertido-. Con un esfuerzo que más que buscando lo comercial me parece bastante destacable por ser un intento de contentar a sus fans, la chica vuelve a bailar, vuelve a tener vídeos ambiciosos, vuelve a componer (se ha dicho que en el disco todas las canciones llevarán su nombre en los créditos y en dos figurará como única compositora) y, según parece, está tomando clases de canto. Realmente, se ha demostrado estos años que son cosas que no necesita un artista para triunfar, pero ella lo hace y tengo que halagarlo.
El vídeo, dirigido por Ben Mor, tiene sus más y sus menos. Realmente, es un vídeo que, como concepto, es maravilloso. Que si el desierto, que si los maniquíes explotando, que si la piscina con tiburones e iluminación de colores, que si el cuarto de los espejos y el rótulo de neón que dice 'work bitch'. Son muy buenos ingredientes para un vídeo que podría haber sido maravilloso. El problema no es la falta de ideas, sino la mala ejecución de éstas. La mayoría de escenas -excepto la del desierto, que es la única verdaderamente bien trabajada-, dan la impresión de que podrían haber dado más. El escenario del rótulo de neón es increíblemente bueno y simple visualmente hablando, pero no le sacan partido. Sin embargo, la escena de la piscina, que tampoco es que tenga nada característico, se muestra en el cincuenta por ciento del vídeo. Por no hablar de cuando la iluminan con colores, que a mí me resulta muy cutre.
La coreo tampoco se salva. No es que sea mala, es que Work Bitch tiene el potencial para darnos una coreografía mucho más enérgica y resultona, y la que nos da no llega a dar la talla.

Por supuesto, el vídeo tiene momentazos, planos muy buenos, ratos en los que la coreografía sí llega al nivel del tema, y por la cantidad de planos y cambios de tonalidad y color, el vídeo no aburre en ningún momento. No puedo decir que sea un vídeo magnífico, pero no es, para nada, malo.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Katy Perry - Walking On Air, modo repeat: ON.

Parece que, a cuentagotas, Katy Perry quiere ir desvelándonos su nuevo disco, Prism. Hoy, 30 de septiembre, parece que es un día muy Perry: que si nos da el segundo single promocional, Walking On Air, que si nos revela que el segundo single será Unconditionally, que si cierra el iTunes festival...

La actitud que tenía ante Prism era bastante negativa. Con unas expectativas altas alimentadas con los comentarios de que iba a ser un disco oscuro, Roar me pareció insípido y soso (no al principio, pero sí a la décima escucha). Después, llegó Dark Horse, que más que mala, me parece una horterada, diferente a lo que ha hecho; pero hortera al fin y al cabo. Pero lo que está claro es que no puedo criticar el disco según las expectativas, sino ver la música tal y como es, no como esperaba que fuese. No os confundáis, Dark Horse y Roar siguen sin gustarme.
Sin embargo, parece que, con Walking On Air, la Perry consigue acertar en el camino y hace un tema divertido, diferente (no solo a lo que ha hecho sino a lo que nos presentan otras popstars) y que le pega. Parece que cada tema de Prism va a ser de su padre y de su madre, y éste me gusta. Un tema dance noventero, con su coro gospel de fondo y todo. Una canción divertida, que se hace corta y amena, que pega perfectamente con el bubblegum pop de Katy, que desaburre tras Roar y deshorroriza tras Dark Horse. Para mí, mucho mejor como primer single, hubiese sido arriesgado -porque aunque los noventa estén de moda, esto es extremadamente noventero, sería un gran contraste con el resto de temas-; se hubiese llevado de pleno a Roar pero también, sin duda, a Applause.

Olvidémonos del pop oscuro que nos prometió Katy, porque está claro que lo que vamos a recibir es a una Katy llena de luz y diversión, con un sonido que aquí me suena mucho más maduro. Mención especial a la producción y, sobre todo, a la letra del tema, que sin ser nada especial, está bien cuidada en lo que a rima y métrica se refiere, sin palabras medio balbuceadas para que quepan ni los típicos oh o yeah para llenar espacio. Sin duda, me gusta. Me gusta mucho.

Así sí.

“Just when I think I can't take anymore we go deeper and harder than ever before.”

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Sky Ferreira, 'You're Not The One' y vídeo, you're from the 2010's but I'm an 80's bitch!

El concepto de indie está bastante diluído en la actualidad. Nunca se ha sabido demasiado bien si es un género o no. Particularmente, yo creo que es una rama de la música, todos y cada uno de los géneros tienen parte indie, aunque la música indie va cambiando con el tiempo. Antes, lo indie era aquello que se escuchaba en locales underground, que se hacía por pura diversión más que por dinero. Ahora, con las nuevas tecnologías, nos encontramos con que Lana Del Rey o The xx venden tanto como Rihanna (en discos, obviamente), que Lorde nos cuela un single en el Top 3 de Billboard, que, salvo raras excepciones, un cantante de pop mainstream vende menos tickets que alguien de la escena rock o indie pop o que lo que antes era hip-hop indie (tipo Kanye West o Eminem) ahora es lo mainstream. Por tanto, podríamos concluir con que lo indie es lo que no suena en las radios mainstream y que, generalmente, no alcanza los topes en las listas (salvo excepciones, claro).

Me encanta Sky Ferreira, pero a veces, más que considerarla una cantante indie, la considero un producto mainstream que ha fracasado. Porque es un producto, eso está claro. Un producto inteligente, ya que en vez de convertirla en un personaje claramente para las masas, se han creado un mix entre indie y mainstream. Es decir, es un personaje que podría calar en el mainstream por su sonido ochentero (que sigue de moda y podría volver al completo perfectamente), pero también podría calar como indie porque, aunque lo ochentero tiene el potencial para ser la nueva moda (moda de verdad, no inspiración), sigue haciendo música que se aleja de lo que se escucha ahora. Sky Ferreira podría triunfar perfectamente, pero siempre ha tenido un pésimo control de su carrera (por su parte o por parte de la discográfica, no me meto en eso). Sus magníficos trabajos musicales siempre se han visto afectados por una nula promoción y unos vídeos no demasiado para todos los gustos. Pero, con su primer disco, es hora de cambiar eso. Nuevo single, nuevo vídeo, nueva oportunidad.

You're Not The One es el nombre del primer single de su nuevo álbum, Night Time, My Time. En él, Ferreira se nos marca un tema ochentero, por supuesto, con el minimalismo de aquel magnífico Everything's Embarrassing, pero con una base discotequera que ni te da el subidón ni te aburre. Un tema pop sencillo, que a mí, particularmente, no me parece magnífico pero tampoco malo. Pero la chicha está en el vídeo. Un vídeo con mucha más calidad que cualquiera de sus anteriores, en el que nos engaña dándonos a entender que es el típico vídeo en una discoteca con poquito presupuesto. Nada más lejos de la realidad. Bueno, lo del presupuesto quizás sí, pero el vídeo tiene su chicha. En él, una Sky con el pelo sucísimo nos muestra como se vende a sí misma al primero que encuentra, sin darle importancia a esa persona, que es uno de muchos; pero al final es él el que le dice 'you're not the one'. No es un concepto muy claro, la historia se muestra muy poco, pero si lo entiendes pues te parece hasta ingenioso. Me gusta cómo vemos a una Sky que pasa del rollo adolescente en el que el sexo se magnifica hasta ser el concepto principal de todo. Aquí hay sexo, sí, pero no se usa como provocación, sino que es un elemento más de la historia: ni se le da una importancia absoluta ni se trata como tema tabú, sino que se da por hecho. Y eso me gusta, me parece que es una actitud muy madura. También me gusta la iluminación, los colores, los planos, los efectos visuales (cuando se funde entre láseres, por ejemplo). Por criticar algo, criticaría ese contraste al final cuando aparece en un campo de hierba, que no termina de convencerme; o que se hace un poco monótono. Sin embargo, me gusta, no es de sus mejores temas pero el vídeo es muy superior a lo que ya ha hecho, y si hay algo importante en cualquier artista es escuchar cuáles son tus puntos flacos y corregirlos; y la Ferreira lo ha hecho.

VÍDEO.

“Seasons bring truth. When I found mine, it was 

summertime.”

Por cierto, tengo que daros las gracias porque en lo que llevamos de septiembre habéis visto el blog unas 2500 veces (si lo dividimos entre los cuatro gatos que me leen, significa que cada uno me ha visitado unas 625 veces, vaya), hasta llegar a las ¡10000 visitas! Mil gracias.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Lorde: 'Tennis Court EP' y 'The Love Club EP', arriesga y vencerás.

Universal es una discográfica que a mí personalmente me gusta. Es cierto que cometen un grave error, y es que cuando tienen una nueva apuesta la meten tanto en todas partes, elevan el hype a lugares tan altísimos que sea cual sea el artista, realmente es muy complicado para él llegar a alcanzarlo al menos. Dos ejemplos sencillos que comprenderéis fácilmente: Lana Del Rey y Lady Gaga. Aún así, me gusta porque, generalmente, nos dan apuestas arriesgadas que sí, son claramente premeditadas y no soy de los que se creen que publican a artistas por amor al arte y no por un estudio de qué puede gustar a la gente, pero lo que nos ofrecen suele ser diferente y fresco, aunque a veces tiende a encasquetarse y no evolucionar. Pero, en el momento del debut, al principio, nos ofrecen maravillas.
Entre las últimas apuestas que realmente han funcionado, se encuentran Florence + The Machine y Lana Del Rey. Sí, la primera es de Island Records y la segunda de Interscope, pero son filiales de Universal. Y claro, ¿qué hacer para explotar ese sonido sin caer en la repetición? Pues si Justin Timberlake tiene un imitador adolescente llamado Justin Bieber, ¿por qué Lana y Florence no pueden tener su copia en versión reducida? Supongo que así nació Lorde, y me alegro.

Porque sí, sé que su sonido no suena para nada adolescente, pero la chica está por cumplir los ¡17 años! Por ahora, en cosa de seis meses nos ha ofrecido dos EP's (aunque ambos comparten dos canciones) y los tres primeros singles de un disco, Pure Heroine, que está previsto para ser lanzado el 27 de septiembre. Curioso, ¿no? Ella en nada tiene su disco en la calle -aunque lleva fichada desde los doce años, eso sí-, y Sky Ferreira y Azealia Banks, que son mayores, llevan años con continuos retrasos para sus debuts, aunque ya tienen fecha, por cierto.

Tennis Court EP abre con la canción homónima, que nos demuestra a la perfección que es una mezcla de ambas cantantes en versión teen. Y sí, la chica habla de temas de adolescencia, de popularidad, pero de un modo sarcástico, riéndose de que las únicas aspiraciones de los adolescentes sean ser popular y mostrar una personalidad distinta a la suya. Aún así, es un temazo. 9/10.
De entre todos los temas que tiene Lorde por ahí -filtrados y oficiales-, si tuviese que elegir el más Lana Del Rey, es sin duda Swingin Party. Musicalmente, tanto en producción como en composición, es un tema que podrían haber filtrado junto a Black Beauty y Hollywood de Del Rey y hubiese colado como una más -además de que sus voces pueden sonar muy parecidas aquí-. ¿Soy yo, o el tema te introduce en una atmósfera tan depresiva que saca de ti cualquier tipo de energía para introducirte por 3:43 minutos en una depresión profunda? Muy grande. 9/10.
Más Florence + The Machine llega con Biting Down, con su coro, su producción ambiental minimalista y su composición curiosa. Me gusta especialmente que vaya repitiendo eso de 'it feels better biting down', dando una atmósfera misteriosa y lenta a medio camino entre The xx y Alt-J. Se nota que es una chica que ha escuchado mucho indie, y que le gusta. Destaco la capacidad vocal que tiene, con una voz que puede no tener la fuerza de Christina Aguilera pero sí un gran registro -¿soy el único al que en éste ahora le recuerda a Florence la voz?-. 8,75/10.
Quizás la canción que menos me gusta del EP es Bravado. Y no es que la vea mala, pero no le veo tanta personalidad como tiene la adictiva Tennis Court, la triste -que no melancólica- Swingin Party o la misteriosa Biting Down. No es mala, como presentación es buena, pero tampoco es que me haga tirar cohetes. 7,5/10.

Acabado Tennis Court EP, vamos con The Love Club EP, que abre justo con la última del otro EP, Bravado. Bueno, aquí la nota se mantiene porque aunque no es la única que no es excelente, The Love Club tiene temazos aún mejores que el otro, así que Bravado ni fu ni fa. 7,5/10.
Lo que le gusta reciclar a esta chica canciones. El siguiente tema, Royals, es el primer single de su futuro álbum debut, pero aquí también aparece. Y ya puede lanzar un disco en el que se repita veinte veces Royals que voy a seguir sin quejarme, porque... ¡vaya temazo! Ciertamente, recuerda a Bitting Down, por lo que Florence + The Machine vuelve a aparecer como influencia (sobre todo en el coro y la voz), pero Royals no mantiene ese aura misteriosa sino que nos introduce en un toque sencillito, minimalista, muy indie pop del 2008, que me encanta. De sus mejores, por no decir el mejor. La canción con la que todo el mundo debería conocer a Lorde. 10/10.
Ya más pop y menos misteriosa nos viene con Million Dollar Bills, que no, no tiene nada que ver con el Million Dollar Bill de Witney Houston (dudo siquiera que haya escuchado algo más que I Will Always Love You). De primeras diré que no es un tema maravilloso, bastante olvidable, pero al menos nos deja de recordar a las dos cantantes que tanto he mencionado en esta entrada y nos introduce a un mundo en el que Sky Ferreira y M.I.A. componen un tema juntas. No está mal, no le pega el estilo pero tampoco es malísima, aunque de todos sus temas es el que menos me gusta. 6.5/10.
Resulta increíble que esta chica tenga 17 años. Y no por su sonido o su éxito, que también, sino por sus letras. El siguiente tema, The Love Club, que da nombre al EP, tiene una letra confusa y cautivadora en la que nos habla del club del amor -interpretaciones libres-, al que a momentos pone por las nubes y otros lo critica. La producción es curiosilla, y la letra se merece un vistazo. 7,5/10.
Finalmente, otra vez Bitting Down, que aquí gana medio punto porque cala aún mejor, y acaba el EP. 8/10.

Cuando al principio digo que me encanta Universal, no significa que no deba criticarla a veces. Sé que es una buena forma elevar el hype para vender, pero eso no siempre es bueno para los artistas. En este caso, en el que tenemos a una adolescente, creo que podría ser terrorífico. Porque, admitámoslo, la chica es buena, pero se le nota una carencia de personalidad aún por corregir (no hay un tema solo que suene a ella misma, se pueden tener influencias pero no sonar igual que otros por muy buena que sea tu música y muchos elementos de distintos géneros le metas), y luego está la típica caída que se puede producir si Pure Heroine no es lo que promete. ¿Es buena? Sí. ¿Puede ser mejor? Por supuesto. ¿Se merece lo de 'nueva reina de la alternativa'? Pues aparte de que alguien con un año de carrera no puede ser reina de nada, todavía necesita potenciarse a sí misma. ¿Podrá superar las críticas si su debut es decepcionante? Habrá que ver cuán madura es, aunque sus letras no indican precisamente una personalidad infantil. Por ahora, la pregunta a '¿te gusta Lorde?' es, por mi parte, 'rotundamente, sí'.

“I'm sitting pretty on my trone, there's nothing I want more, except to be alone”.