martes, 6 de agosto de 2013

Lady Gaga - demo de Burqa/Aura, de esos temas que no sabes si son geniales o una basura.

Ayer se produjo la primera filtración del tercer -o cuarto, según si opines que The Fame Monster es un álbum- disco de Lady Gaga, y las reacciones no se han hecho esperar. Y no es raro, pues no es una filtración más, sino que es la primera filtración de uno de los discos más importantes de la carrera de la Germanotta; después del polémico Born This Way, éste disco podría ser decisivo en la continuación de la carrera de Gaga, por lo menos en su estatus de "grande del pop actual".

La canción comienza con un choque en toda la frente a aquellos que esperaban más de lo mismo. Una guitarra, un sing-talk de Gaga y mucho toque árabe. Y ya, que Gaga diga que ha matado a su compañera, se ría y nos suelte un "oh ra-ra-a-a", hace que digas "¿qué co**nes?". Después, el sing-talk acaba, aunque Gaga sigue teniendo un efecto en la voz que se la hace mucho más grave y la guitarra pasa a ser un beat muy típico de Zedd (aunque menos típico de cuando colaboran los dos artistas). Entra el estribillo y todo vuelve a cambiar. El beat se vuelve simple acompañamiento, y la voz de Gaga recupera ese tonillo agudo que perdió después The Fame. Esta parte recuerda al tema filtrado Stache, también producido por Zedd. Vuelve el beat pesado y el efecto a la voz de Gaga. Una voz robótica repite dos veces "dance, sex, ARTPOP", de nuevo el estribillo y la voz de la de Nueva York robotizada al máximo concluye el tema con el título del disco.
La letra, a pesar de lo que prometía el título, es sencilla y sin política de por medio. En ella, una Gaga que lleva Burqa por moda invita a alguien a descubrir su yo, a descubrir a la chica que hay debajo de la cubierta. ¿Una invitación de Gaga a descubrir su yo más íntimo en ARTPOP? El photoshoot promocional (en el que sale desnuda en la mayoría de fotos y con el pelo castaño) parece indicar que algo de eso hay.

Con Burqa, Gaga y DJ Zedd parecen cumplir lo que prometían en ARTPOP: temas divertidos, muy innovadores, que solo buscan entretener y hacer bailar al oyente. Particularmente, me gusta, aunque tampoco me apasiona. Me parece que tiene un poco de Born This Way al ser tan experimental y propio de Gaga, pero sin la pretensión y ganas de arte que demostraba la mayor parte del tracklist del anterior disco de la Germanotta. Es agresiva, interesante y muy Gaga. Sin embargo, está claro que si el sonido de ARTPOP sigue el camino de Burqa, muchos fans van a desengancharse de la Mother Monster, aunque un buen número de personas volverán a hacerse fans, eso seguro.
Aún así, si Burqa no te ha gustado, tranquilo, todo parece indicar que es una demo y puede que sufra cambios para el lanzamiento de ARTPOP (que poco cómoda es la manía de Gaga de que sea en mayúsculas), que sale el 11 de noviembre, y el 9 de agosto el primer single, Applause.


"Enigma popstar is fun, she wear burqa for fashion. It's not a statement as much as just a move of passion."

sábado, 3 de agosto de 2013

Comparativa entre el libro y la película: Las ventajas de ser un marginado, ni Hollywood puede arruinar esta historia.


Adoro el verano. Y no por lo que lo adora todo el mundo, no. Me gusta por aquello que la gente odia: esos ratos vacíos en los que no hay nada que hacer. Porque mientras algunos los pasan durmiendo, o simplemente tumbados en el sofá viendo la tele, yo los aprovecho para leer, pues no tengo mucho tiempo entre septiembre y junio. 

Me había visto Las ventajas de ser un marginado hacía un par de meses, y me había encantado. No sé si por la historia, por Emma Watson o por esa mezcla de sexualidad, amor y drogas en la madurez floreciente de los personajes, pero el caso es que la he visto varias veces. Al principio, consideraba que no tenía ningún final demasiado cerrado. Y es cierto, no lo tiene, pero daba la impresión de que, más que narrarte la historia de amor entre Sam (Emma Watson) y Charlie (Logan Lerman), el escritor (Stephen Chbosky) solo quería contar el curso del protagonista, en el que ocurrían historias relacionadas con su familia, el primer amor, la madurez; sin cerrar ninguna de ellas del todo. Pero, en realidad, sí hay algo que se descubre al final que parece explicarnos la personalidad de Charlie al completo, algo oscuro relacionado con su tía Helen. 
Lo malo de la película es que no conseguí descubrir esto en ella. Me di cuenta de que se mencionaba algo, pero, como no lograba encontrarlo a lo largo de los cien minutos que dura el film, tuve que buscarlo en un resumen. Y me sorprendió tanto que decidí leerme el libro.

Hay un punto muy negativo (e inevitable) de la película, y es que se salta muchísimas cosas. Es normal, pues todo el libro se basa en cartas en las que Charlie resume los hechos y en la película estos hechos deben mostrarse con escenas que no ocupan un par de líneas en las hojas, sino varios minutos de la película. Por ejemplo, la relación de la hermana de Charlie con "el coleta" (que no se llama así en la peli) se mantiene en secreto, pues los padres de estos se enteran gracias al profesor de Literatura de Charlie que la pegó. Sin embargo, sí que resulta curioso que se inventen cosas, como cuando Charlie ayuda a Sam con la nota del examen de acceso a la universidad, hecho que no se da en ningún momento de la versión literaria, o como cuando se dice que Alice roba vaqueros en el centro comercial.
También hay que decir que hay problemas con el personaje principal. El problema no está en Logan Lerman -que hace una buena interpretación digna del personaje que le dan- sino que recae justamente en el personaje que le dan. En la obra, Charlie no solo no deja de llorar ante cualquier situación que le cause pánico o una alegría tremenda, sino que es bajito y, más que inseguro (como se le representa en la cinta), simplemente no tiene ni idea de la vida real. Un buen ejemplo de esto es el tema de la masturbación, pues Charlie no sabía lo que era hasta que Patrick se lo explica. Tampoco me gusta que cambien por completo una parte interesante de Charlie, y es su forma de ver la religión. Mientras que en el libro, Charlie dice que, a pesar de no haber sido criado muy religiosamente, cree mucho en un dios al que no ha puesto nombre, en la película se omite a Dios de los pensamientos del personaje, aunque su familia bendice la mesa y lo lleva a misa.
Sin embargo, lo peor de la película es el guión. Ya no es solo que omitan partes, sino que los diálogos son absurdos en ocasiones. Hay veces que son difíciles de comprender, sin tener ningún tipo de sentido en medio de la conversación, y, otras veces, son simplemente estúpidos. Por ejemplo, la frase estrella de la obra/película, "aceptamos el amor que creemos merecer", se muestra de forma distinta en ambas versiones. En la cinematográfica, Charlie pregunta a Bill, su profesor de Literatura, "¿por qué no podemos salvar a nadie?", refiriéndose a que Sam esté saliendo con Craig. Todo queda demasiado forzado, como buscando hacer una parte más profunda, y roza lo surrealista. Sin embargo, en el libro es diferente. Charlie le cuenta a Bill que "el coleta" pegó a su hermana, y ahí es cuando el otro suelta la frase. Y sí, puede que no sea la típica frase que alguien suelta en este tipo de situaciones, pero al menos esa parte del libro tenía sentido en la historia, no era simplemente un diálogo en el que meter una frase bonita.

Aún así, la película también tiene partes buenas. Todo lo visual es maravilloso, captando perfectamente esa escena underground noventera sin rozar lo pretencioso. La escena del túnel, con la canción Heroes (David Bowie) es mucho mejor que en el libro. Es más, me pareció un gran detalle que se inventasen que estuvieron buscando el tema durante todo el curso hasta que, al final, Sam lo encuentra en el curso de verano. La fotografía es muy buena, y la parte final en la que Charlie sufre el ataque pone los pelos de punta.
La mayoría de los personajes están muy bien caracterizados. Me gusta lo bien que se personifica a Mary Elizabeth, el detalle de que Sam tenga el pelo corto o Patrick en sí, que a menudo parece mejor hecho en la película que en el libro (potenciado con una impecable interpretación de Ezra Miller)
Una cosa que me gusta mucho es que se de menos importancia a las drogas. En la obra, los personajes consumen todo tipo de drogas, pero en ningún momento se hace una crítica de ellas. En la película, no solo se intenta censurar un poco el consumo para no intentar normalizarlo, sino que se les alude un poco la responsabilidad de que Charlie vuelva a imaginar cosas. Mientras que Chbosky parece intentar crear una atmósfera en la que las drogas duras no son malas y las blandas (marihuana sobre todo) son algo normal, en el film son más recatados.

En definitiva, que os recomiendo que primero veáis la película y luego leáis el libro. Porque yo lo he hecho así y el libro ni decepciona ni aburre, sino que te mantiene atento al ir contándote cosas nuevas todo el rato, además de mostrarte por completo ese secreto revelado con la tía Helen que la médico desvela a los padres de Charlie al final de la película. A parte, se lee en un par de horas, y deja un gran sabor de boca, además de hacerte pensar: ¿a quién iban dirigidas las cartas?

viernes, 2 de agosto de 2013

Alt-J (Δ) - An Awesome Wave, y tanto que 'awesome'.

En la industria musical de hoy en día, paradógicamente, no es la música quien define al artista. Es decir, la música es una parte del producto, pero es la imagen del cantante o grupo quien puede colar un tema underground en lo alto de cualquier chart de música pop mainstream o hacer pasar un tema comercial como una obra maestra del indie. Sin llegar a tal extremo, este último caso es parecido al de la banda Alt-J. Vale, no hacen mainstream, pero, si ellos quisiesen, su música podría salir en la radio entre Pitbull y Rihanna, teniendo además la posibilidad de dar un nuevo rumbo al estancado pop actual. Sin embargo, si en la portada del disco en vez de una foto de la banda pones una imagen abstracta con influencias psicodélicas, te llamas como un comando del Mac y pones títulos a tus canciones como "Fitzpleasure" o "Taro", estás llevando tu producto a la música independiente. Y no es malo, claro que no, porque en vez de quedar como un conjunto de canciones que -seguramente- se quedarían en los últimos puestos de los charts, se establece como una música indie bien hecha, de esa que parece que ha necesitado diez años para formarse. Y si a alguien le dices que en vez de ser el debut es el quinto álbum de la banda, no sería difícil que lo creyese.


An Awesome Wave abre con una Intro tan buena como aquella de The xx, y mucho más inteligente. Presenta el disco y lo que te vas a encontrar en él, pero deja lugar a sorpresas que te llevas hacia la segunda mitad del disco. Aún así, no tiene carácter de introducción, sino que el tema se acopla perfectamente al resto de tracks, pareciendo uno más. 9/10.
Intro parece fundirse con Interlude I, un interludio en el que, con simplemente dos voces (yo hasta diría que es la voz del vocalista Joe Newman con distintos efectos), consiguen llamar tu atención. Muy bueno. 8/10.
Con un piano empieza uno de los puntos fuertes del álbum. Con un videoclip que no le hace justicia, Tessellate no solo es una maravilla melódica, sino lírica. Y es que no todos los días se compara el amor con la geometría ni se dice "hasta que llegue la mañana, encajemos a la perfección". Demasiado buena. 10/10.
La peculiar voz de Newman entra al segundo que Breezeblocks abre. Y al principio parece que va a ser un tema tranquilo, pero cuando llega ese "never kisses, all you ever send are fullstops, la la la la" la cosa comienza a cambiar. Y ya os digo, no seréis capaces de resistiros a ese "please don't go, please don't go, I love you so, I love you so". 9/10.
Sin tener el carisma del primero, el Interlude II no se limita a darnos una melodía a guitarra, sino que nos pone un fondo de coches pasando por una carretera que muestra que la pasión de los Alt-J por los detalles es inmensa. No cambiará el mundo, pero consigue una atmósfera tan relajante y melancólica que destaca. 7'75/10.
Una percusión nos distrae por un segundo, y no es hasta que comienzan el resto de instrumentos a tocar cuando dejas de pensar "esto no es Alt-J". Así empieza Something Good, y con ella una racha en la que la calidad baja ligeramente. Ni mala, ni buena; simplemente, una más. 6,75/10.
Algo mejor es Dissolve Me, aunque aún queda algo que no llega a convencer, aunque metan sintetizadores y una base chula que recuerda un poco a la de Lover To Lover de F+TM. Podría haber sido mejor. 7/10.
Me gusta Matilda. Me gusta porque no es genial, no es su mejor tema, pero tiene una letra poderosa. No te cuentan nada, pero aún así te cuentan todo. Cada uno que haga sus interpretaciones, eso es lo que nos ofrece Matilda. Y el estribillo se te cuela en la cabeza hasta que la cantas hasta en el baño. 8/10.
En MS, usan el recurso del primer interludio de usar simplemente voces en ese "the dark seeks dark, the dark seeks dark, oooooh darker, oooooh darker", haciendo un tema que, sin dejar de sonar a ellos, suena totalmente diferente al resto de pistas. Sencillamente genial. 8,5/10.
El temazo, LA canción, uno de esos temas que aparecen una vez en la carrera de un artista. En Fitzpleasure, los Δ se cuelan en mi lista de canciones favoritas con una canción en la que tan pronto meten caña con esos sintetizadores como vuelven a relajarnos con una base tranquila. Después vuelven los sintetizadores, después las voces sin acompañamiento... Y así, nos dan un tema lleno de matices, con una perfecta producción y nada propio de un debut, sino de, como decía antes, el quinto disco de una banda. Un ejemplo de madurez que ya quisieran muchas bandas que están en lo alto del indie (algunas incluso colándose en los Top 40). Perfecta, todo un conjunto de sensaciones. 10/10.

Lo de "a la tercera va la vencida" no se cumple con Interlude III, un interludio a piano que se proclama como el más flojo de los tres. Pero bueno, son 54 segundos. 6/10.

Bloodflood es relajante, tranquila, melancólica. No podemos hablar de la balada del disco porque en realidad todos los temas son baladas o, como mucho, medio tiempos, pero es uno de los temas más suaves del álbum. El coro infantil al principio le da un toque oscuro que continúa con la letra, una pequeña poesía que podemos resumir con la última frase: "flood of blood to the heart". 8/10.
Bajando el ritmo, los Alt-J deciden acabar su disco con Taro. Como si se fuese apagando poco a poco, la relajante Taro decide acabar con un toque melancólico y folk el gran debut de la banda de Leeds. Bonita, sin más, pero una buena forma de acabar el álbum. 7'5/10.

Los Alt-J presentaron allá por mayo de 2012 uno de los debuts más maduros y con más coherencia de los últimos años. Les queda por aprender, pero si siguen con la misma tónica, estaríamos ante una de las mejores bandas de indie de lo que llevamos de siglo, y, con sus más y sus menos (afortunadamente son más los puntos fuertes que los flojos), An Awesome Wave es un disco muy grande.



"Triangles are my favourite shape, three points where two lines meet."


domingo, 7 de julio de 2013

Ellie Goulding - Burn, la británica nos da esperanzas con el primer single de la re-edición de Halcyon.

Que Ellie Goulding es una gran artista es algo que no creo que dude nadie. El hecho de que, a pesar de ser capaz de escribir melodías pegadizas y tener una voz apta para el mainstream, se tome el lujo de experimentar en la producción para darnos temas tan místicos y oscuros como My Blood hace que, por lo menos, admires a esta inglesa de 26 años. Sin embargo, si hay algo que criticar, es que gran parte de sus discos se componga de baladas sencillas, bonitas, pero que no aportan nada nuevo, y lejos de emocionar, aburren en contraste con el resto de temas, como pueden ser el ya mencionado My Blood, Only You y Figure 8 (Halcyon) o Starry Eyed, Lights y Guns And Horses (Lights).

Siempre es interesante que un artista lance una re-edición, y si en este caso el artista es Ellie y el single de presentación, Burn, la cosa se pone aún mejor. Con Burn, la ex-novia de Skrillex nos pone los dientes largos y nos hace creer que hay esperanza de que en la re-edición (que, por cierto, se llama Halcyon Days y estará compuesta de siete temas nuevos, se rumorea que entre ellos el cover de Tessellate de Alt-J) Ellie se deje de baladas ñoñas y nos de temas electrónicos y verdaderamente interesantes. Hombre, dudo mucho que no haya una sola balada, pero con una o dos sería más que suficiente.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Burn es electrónica, comercial y pegadiza, pero está muy lejos de las cautivadoras My Blood, Don't Say A Word o Anything Could Happen, por no hablar de la emocionante y perfecta Figure 8. El tema más bien parece una versión drum'n'bass de Lights (aquel famoso bonus track de Lights que se convirtió en el primer single de la re-edición y que tan famosa hizo a Ellie) Y eso no es que sea malo, la británica tiene derecho a ponerse mainstream cuando quiera, no tiene nada que demostrar, pero nos queda la espinita de que podría haber sido mejor.

Aún así, Burn, lejos de decepcionar, resulta un interesante tema que no solo cumple, sino que parece prometer que hay algo muy grande en la re-edición. Si os habéis quedado con ganas de más, os recomiendo escuchar You, My Everything, tema que Goulding lanzó en la serie Skins en el primero de julio y que va por la misma línea que Burn.

"Yeah, we got the fire, fire, fire, and we gonna let it burn, burn, burn, burn."

miércoles, 19 de junio de 2013

Miley Cyrus - vídeo de We Can't Stop, crecer no significa hacerse la malota, querida Destiny Hope.

Aún recuerdo con melancolía cuando, hace un par de años, Miley Cyrus se decidía a crecer. Con su disco Can't Be Tamed, una sexy, crecida y atrevida Miley nos presentaba un disco pop con toques electrónicos, con dos singles y sus respectivos vídeos que nos hacían decir "qué bien ha crecido esta chica". Ahora, en 2013, en pleno apogeo de Rihanna, la Cyrus nos presenta un descarte del casi redondo Unapologetic de la de Barbados, We Can't Stop, y su respectivo vídeo.

Lo que me apasionó de Can't Be Tamed, primer single del disco homónimo, era su vídeo. Un vídeo visual, muy bien hecho, que entre jaulas, bailes y disfraces nos metía en la cabeza el mensaje de todo el disco: Miley había renacido y nadie podía domesticarla. Y bueno, comercialmente no fue un puntazo, pero la ex-Hannah Montana pudo demostrar que no era una niña, tanto física como mentalmente.
Ahora, sin embargo, nos presenta un vídeo musical vacío, tonto, tan poco sutil en el ámbito sexual que es como si la Miley de los caninos inferiores de oro nos diese una torta y nos dijese "¡eh, soy una guarra!".
Que sí, que el tema de la canción es la fiesta, pero también lo era el de Who Owns My Heart y el vídeo no me horrorizó en absoluto. A ver, mona, que tienes buen culo, pero no tienes que mostrarlo cada quince segundos ni permitir que gente variopinta (que si un travesti, que si tres mujeres de talla grande) te lo azoten. Ni ponerte a cuatro patas fingiendo sexo anal con tu amiga. Ni sacar la lengua cada dos por tres. Ni creerte sexy en la bicicleta estática. Ni chupar una muñeca vestida como tú. Ni, y esto sí que no, poner el culo en pompa en la bañera (cake like Lady Gaga).
Vamos, que el resultado no podría ser peor. Una absoluta decepción por parte de Miley. Os dejo opinar a vosotros. ¡Dentro vídeo!

Of Monsters And Men - My Head Is An Animal, cuentos fantásticos convertidos en disco indie pop.

Parece que lo hemos conseguido, después de todo. Tras una época en la que, salvo por excepciones como Katy Perry o Adele, la música comercial era dance simplón, machacón y bailable, últimamente nos hemos ido relajando. Esto comenzó hace ya más de un año con aquellos míticos We Are Young (fun.) y Somebody That I Used To Know (Gotye), con los que las radios mainstream parecían rasgar un poco entre los artistas de la escena underground. Y ahora es muy normal oír temas como Ho Hey (The Lumineers) o Little Talks, tema con el que Of Monsters And Men se dieron a conocer. Y demos gracias, porque ya os adelanto que My Head Is An Animal es, sin duda, digno de escuchar.

Eso sí, también hay que decirlo: pocas sorpresas se encuentran en el álbum. Abre con Dirty Paws, segundo single que nos resume al completo el contenido del disco: melodías simples, muchos la la la's, muchos hey, muchos instrumentos tradicionales, mucha solapación entre la voz femenina y la masculina, mucho folk y mucho pop. Y funciona, claro que lo hace. 8,5/10.
Idéntica a la anterior suena King & Lionheart, el cuarto single, pero más que acusar al sexteto de falta de originalidad, se lo agradecemos. Algunos llenan su disco de puentes dubstep que suenan igual, y nadie dice nada, así que no podemos culpar a la banda. Su fórmula es tan sencilla y poco abrumadora que cautiva. 9/10.
Llega el tercer single, Mountain Sound, en el que a su fórmula le añaden un poco de percusión y, por primera vez, cada voz se luce por separado. Bastante buena. 9,5/10.
Slow And Steady va creciendo y creciendo. Tampoco es que en un momento explote, que esto no es Marry The Night, pero el tema se va animando y la verdad es que es precioso. 9,5/10.
Sin la personalidad de los temas anteriores nos llega From Finner, que tampoco es que sea mala, pero no es la mejor. 7/10.
El himno del disco, el primer single, el gran hit, Little Talks. A su fórmula le añaden una trompeta que acompaña a las voces (que, por cierto, suenan mejor que en la mayoría de temas del disco) y, ¿qué ocurre? Que obtienen uno de los temas con más personalidad de este año. Además, el vídeo me parece una de las mejores representaciones gráficas de un disco en mucho tiempo. 10/10.
Algo más rockeros se ponen en Six Weeks. Tampoco es que se desfasen, pero la inspiración en el rock & roll de AC/DC es clara, sobre todo en el inicio. No les sale mal la jugada, aunque quizás demasiado light. 8/10.
Un poco (bastante) más aburrida es Love Love Love. Un poco más de marcha, ¡hombre! 6,5/10.

Me encanta la forma en la que crece Your Bones. Le añades percusión a un tema y lo mejoras fácilmente. Además, esos la la la's y ese "so hold on, hold on to what we are, hold on to your heart" son irresistibles. 8,5/10.
Qué bonita es Sloom. Justo como Love Love Love o From Finner. Es decir, nada nuevo, y ni siquiera lo aderezan con algún hey. 6/10.
Como intentando hacer un nuevo himno, los Of Monsters And Men se sacan de la manga Lakehouse. No es mala, ni es genial. Eso sí, es un alivio después de tantos temas lentos. 8/10.
Los que seguís mi blog quizás os hayáis percatado de que, para mí, el último tema es sagrado. Y vaya forma de terminar el disco, más que emocionarme, me aburren con este Yellow Light. Mira que hay temas algo peores, pero éste es, sin duda el menos bueno del disco. 5/10.

En definitiva, aunque la última parte de My Head Is An Animal sea algo más floja, estamos ante uno de los debuts del año, el inicio de una prometedora carrera, el primer trabajo de una banda que puede -y debe- explotarse más conforme pase el tiempo, pero que nos deja un buen sabor de boca con su álbum.

"Said goodbye to you, my friend, as the fire spread. All that's left are your bones that will soon sink like stones."

lunes, 27 de mayo de 2013

Bruno Mars - Unorthodox Jukebox, el chico hace lo que le da la gana.

Que Bruno Mars se ha labrado una prometedora carrera en la música gracias a su talento y al sentimiento que pone en todas sus canciones no es nada nuevo. Después de un exitoso debut llamado Doo-Wops & Hooligans, con singles de la talla de Grenade (una de sus mejores canciones, por cierto) o The Lazy Song, Bruno nos presenta un disco en el que, según parece, se ha salido de toda convención pop para hacer lo que realmente quería. Y, ¿qué tal le ha salido al chico?

Unorthodox Jukebox abre con Young Girls, un medio tiempo a mitad de camino entre el tema pop y la balada, con un toque añejo no demasiado pronunciado que irá aumentando a lo largo del disco. No es un tema sobresaliente, pero, sin duda, es de lo más pegadizo del álbum. 8/10.
Unas baquetas chocando entre sí marcan el inicio del primer single del disco, Locked Out Of Heaven. En él, el toque vintage a lo The Police se hace muy presente. Sin sonar fuera del pop de hoy en día, el señor Marte consigue hacer un homenaje al funk de finales de los 70. Sencillamente, impresionante. 10/10.
El tema más largo del disco es Gorilla. La obsesión del cantante con ese animal nos da otro medio tiempo al estilo de Young Girls, aunque rozando más la balada. Ni maravilloso, ni horrible; al menos sigue el toque setentero. 6,75/10.
'Sofisticado' es el mejor calificativo para Treasure. Los medios tiempos se vuelven temas más movidos en los que los 70 se hacen mucho más presente que la música actual. Una de las pistas más interesantes del disco. 8,5/10
Algo más místico comienza Moonshine, que empieza bien pero, al terminar, te da la impresión de que ha durado horas. Tan monótona que te preguntas si, en un disco de diez pistas, esto es lo suficientemente bueno para entrar. Definitivamente, no. 4,5/10.
El segundo single (y, por ahora, último) es la preciosa When I Was Your Man. Sin conseguir llegar a Grenade, se nos presenta como un tema melancólico, sencillo, genial. Quizás su simpleza le juega una mala pasada en momentos en los que un coro hubiese sido bastante apropiado. Aún así, es muy buena, y la voz del cantante suena mejor que nunca. 9,5/10.
Natalie, el siguiente tema, recuerda indudablemente a la versión de Mark Ronson del genial tema Valerie, de la aún más genial Amy Winehouse. Y no es de extrañar, pues Mark Ronson se ha dejado caer por alguno de los temas del disco (aunque no por éste). Más allá del ligero parecido, Natalie ni es buena ni es mala. Es una más. 6/10.
Sorprendente es el siguiente tema, Show Me, en el que el reggae aleja por tres minutos y veintiocho segundos a Bruno de las baladas. Recuerda a un Man Down de Rihanna menos pop, usando recursos no demasiado originales. Sin embargo, es divertida, que nunca puede ser malo.7,5/10.
Bastante clavada en la producción a Locked Out Of Heaven es Money Make Her Smile. No sé si intentaban repetir la fórmula del primer single, pero el resultado es un tema oscuro, con un beat pesado y, definitivamente, todo un grower. 7,75/10.
Quizás no es la mejor forma de hacerlo, pero Mars decide cerrar el disco con esta balada que, a veces, parece sonar muy melancólica y, en marcadas ocasiones, se anima un poco. Bastante buena. 7/10.

En definitiva, con este disco, Bruno Mars quiere alejarse de la fórmula que tan famoso le ha hecho y decide irse a homenajear, sobre todo, a Michael Jackson y a The Police. Y la verdad es que el resultado es coherente, entretenido y interesante. Punto para Mars.

"There's sex in your chemicals.'