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martes, 25 de septiembre de 2012

Lana Del Rey - Ride

Entre ayer y hoy, ya conocemos gran parte de los detalles de la reedición del álbum Born To Die, de Lana Del Rey. Conocemos su maravillosa portada, que usa una fotografía de hace un año de Lana a la que añade, con la misma fuente que en la edición normal, el nombre de la artista y el disco, con el añadido de "The Paradise Edition"; eso sí, con una maravillosa textura estilo oro muy de Del Rey. Conocemos uno de los temas, Burning Desire, que es maravilloso, y una mezcla entre los temas melancólicos de Born To Die y sus temas más picantes. Conocemos trocitos de las canciones que, personalmente, me han dejado bastante frío; exceptuando Body ElectricBlue Velvet Yayo, que me encantan porque cada una la he escuchado mínimo veinte veces (aunque las dos últimas no en la versión que aparecerá en el álbum). Veremos cuando las tengamos todas al completo. Conocemos su fecha de estreno: 12 de noviembre (aunque la app iTunes Store me diga que sale el 9). Pero, sobre todo, conocemos lo más importante: el primer single, Ride.

En el vídeo de snippets colgado por Del Rey en su canal, Ride es la primera que aparece. Es curioso, porque tuve que releer y releer la descripción del vídeo para asegurarme que aquellos 33 segundos -que más que emocionado, me dejaron frío- pertenecían al primer single del disco. La emoción que me produjo esta mañana el single al comprarlo entero en iTunes y escucharlo fue la misma: "¿en serio ha elegido esto como primer single?". Pensé por un momento que lo que estaba haciendo Lana era lanzar lo peor al principio, ya que las altas expectativas habían arruinado Born To Die. Pero, tras escucharlo veinte veces, tras sentir veinte veces la misma sensación, decidí compararlo con Blue Jeans, reproduciendo esta primero y luego Ride.

Cuesta mucho tragar esta canción al principio. El factor sorpresa ha desaparecido, has escuchado bastantes baladas filtradas en Youtube (Never Let Me Go, The Man I Love...) y esperas algo diferente. Pero solo cuando asimilas que Lana solo va a darte baladas o, puntualmente, canciones tipo You Can Be The Boss, te das cuenta de que Ride es un nuevo Blue Jeans

El tema tiene un aura muy vintage. No es que intente imitar otras épocas como en Video Games, sino que recuerda a esos baladones que escuchabas de niño en el coche, al atardecer, mientras mirabas a tu madre conducir. Para mí, está a la altura de las grandes baladas de Robbie Williams.

Cierto es que la producción no es de 10 -en algunos momentos se forma un batiburrillo con los sonidos de fondo- pero tiene detalles preciosos. En general, el primer minuto de la canción, te envuelve, te remite al pasado, te enamora y te engancha. Y, lo más importante, la voz se escucha siempre, nada interfiere con ella.
Y es que la voz es lo mejor del tema. No es solo que Lana sabe que sus graves son impresionantes, y que los agudos contrastan muy bien con éstos, no. Es que, por fin, la han dejado cantar a ella, sin retoques. Fijaos cuando dice "dying young and playin' hard" alrededor del minuto 2. Cualquiera hubiese arreglado eso, pero dejarlo da personalidad. Y así durante todo el tema.

En resumen, este primer single es maravilloso, perfecto, y, si alguno teníais como favorita Blue Jeans, Ride la desbancará. O, al menos, se quedará en un más que digno segundo puesto. Si es cierto que Lana se retira de la música, echaré muchísimo de menos canciones como estas.

"Been tryin' hard not to get in trouble but I, I've got a war in my mind."

viernes, 31 de agosto de 2012

Marina And The Diamonds - Electra Heart

La vuelta de esta galesa al mercado se produjo con Electra Heart, del cuál ya tuvimos dos sinlgles promocionales: la impresionante Radioactive y Fear and Loathing. Después del alegre Primadonna como primer single, nos llego el álbum completo el 27 de abril.

Este disco cuenta la historia del "alter-ego" del mismo nombre, Electra Heart. Una rompecorazones, una adicta a romper familias felices, una bubblegum bitch, una primadonna. Como ya dijeron en Hipersónica, todo lo que (no) quieres que sea tu novia. En realidad, es una crítica al mundo mainstream, a las popstars. Y es una crítica más que rara, porque se convierte en lo que critica. Ella alarga el típico "si no puedes con ellos, únete a ellos" y le añade "y destrózales desde dentro". Se reinventa para criticar algo (¿estamos ante la Madonna del indie?), pero tiene un problema: sabe que con su anterior estilo nadie la iba a hacer caso respecto a esta crítica, pero también sabe (o debería saber) que la gente no comprenderá el mensaje, sino que verá a una más intentando colarse en la escena mainstream. Dicho esto, comienzo la crítica musical:

El disco se abre con Bubblegum Bitch. No es "la canción" del álbum, pero tiene un toque rebelde y cañero que hace que todo el mundo la quiera como single. Yo creo que sería un desperdicio, pero saque lo que saque va a seguir estando infravalorada. Una pena.
Después de Primadonna, que me parece una fresca unión entre cualquier canción de Blackout de Britney y We Found Love de Rihanna, viene Lies. La versión del álbum de Lies está completamente destrozada; no tiene una producción excesiva, pero sí para lo que pedía la canción. Me quedo, de lejos, con la versión acústica.
Cuando el disco ya te ha convencido y no esperas que venga algo mejor, llega Homewrecker. Es ese contraste entre la inocencia de la parte hablada con la casi maldad de la potente voz en la parte cantada el que hace que sea un temazo. Aquí, sin duda, prefiero la versión de estudio a la acústica, porque la producción le da el toque que le faltaba a la canción. Aunque es cierto que ya no veremos otra canción con esta fórmula en la discografía de Marina, porque sería repetirse, Homewrecker perdurará en el tiempo. O, por lo menos, en mi biblioteca de iTunes.
Starring Role destaca por su letra. Una original letra que usa los papeles de, por ejemplo, una película (protagonista, secundario), con ser la persona más importante para alguien. Cómo no, os recomiendo la versión acústica.
The State Of Dreaming pasaría sin pena ni gloria si no fuese por esos adictivos "my life is a play, is a play" antes del estribillo. Power & Control (segundo single) y Living Dead son parecidas: oscuras y ochenteras. Muy buenas ambas.
Y entonces, cuando estás a punto de poner Electra Heart en tu lista blanca de los discos, llega la joya: Teen Idle. Claramente es la mejor canción del álbum, y creo que es la mejor de su carrera; por lo menos es mi favorita de sus dos álbumes. Quizás me esté colando con esto, pero en el estribillo no puedo dejar de ver inspiración de la música gregoriana. En cualquier caso, Teen Idle me enamora.


Valley Of The Dolls, cuyas características son parecidas a las de Power & Control y Living Dead, precede al único bajón del ábum: Hypocrates. Yo (y, según he leído, bastante gente) no consigo pillarle el punto al tema, y cualquier bonus quedaría mejor.
Fear And Loathing es simple, lenta y oscura. Con ella termina la edición estándar. De la deluxe, solo destacar la impresionante Radioactive y las preciosas Buy The Stars y Lonely Hearts Club.

Electra Heart es un discazo. La producción es fantástica en la mayoría de casos, las melodías impresionantes y la característica voz de Marina es mucho más aprovechada aquí que en The Family Jewels. Bravo, Marina.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Jay-Z y Kanye West - Watch The Throne

Como ya dije en la entrada dedicada a 1991 y Fantasea, de Azealia Banks, Watch The Throne es uno de esos trabajos que realmente son interesantes dentro el hip-hop.
Se nota realmente que es un disco hecho por maestro y alumno: el primero, Jay-Z, se ocupa de la escritura; y West se ocupa de lo que le da la grandeza al disco, el punto fuerte: la producción.
Claramente, una buena producción puede no ser nada con una escritura pésima, pero Jay-Z demuestra que sigue siendo uno de los reyes del rap, con letras fuertes y poderosas. Por resumir, podríamos decir que el maestro crea un muy buen rap, y el alumno lo convierte en un genial hip-hop; eso sí, junto las poderosas manos de 88-Keys, Jeff Bhasker, Mike Dean, Hit-Boy, Don Jazzy, Kyambo Joshua, Sham Joseph, Anthony Kilhoffer, Ken Lewis, The Neptunes, Q-Tip, Gee Roberson, RZA, Swizz y S1.

Comenzamos el disco con la mejor canción de todas: No Church In The Wild. Un tema que habla del lado salvaje que viven los raperos. Nada nuevo, pero esos beats, el contraste entre la languidez al rapear de West y la fuerza de Jay-Z y la parte vocal de The-Dream la hacen un temazo con todas las letras.

El segundo corte del disco parece metido ahí con calzador: Lift Off, con Beyoncé. La voz de ella suena impresionante, no podía esperar menos de esta mujer. Sin embargo, la producción del tema parece hecho por un productor de Beyoncé. Es como si a una versión nigga de I Care le hubiesen puesto una versión más cañera de la base de Crazy In Love y hubiesen metido a los dos raperos.
Después del exitoso y, para mí, sobrevalorado tercer single, Niggas In Paris, nos encontramos con otra de las joyas del disco: Otis. La canción, que toma su nombre por samplear a Otis Redding en Try A Little Tenderness, muestra lo bien que queda lo vintage con el rap.
Después de la notable "Gotta Have It", en la que brilla la capacidad de escritura de Jay-Z, aparece la floja New Day, que recuerda a la etapa cursi de 808s & Heartbreak de West.

Tras una salvaje Gotta Have It y unas mediocres en su escritura Welcome To The Jungle y Who Gonna Stop Me, vienen las geniales Murder To Excellence y Why I Love You. La primera parece una versión de la genial POWER, de West, con instrumentos acústicos; toda una delicia. La segunda, y última del disco, tiene un más que irresistible e informáticamente editado coro por Mr. Hudson, al ritmo de "Oooh, I love you so, but why I love you? I'll never know". Entre esas dos canciones está la más que prescindible Made In America, que no merece la pena comentar.

Watch The Throne es, sencillamente, un trabajo muy bien hecho. Tiene puntos bajos, pero los puntos buenos son más y de mayor magnitud. La unión de dos genios en un disco que recomiendo tanto a los adictos al hip-hop como a los que no son tan fanáticos.

lunes, 27 de agosto de 2012

Azealia Banks - Fantasea y 1991


La aparición de esta chica a la verdadera palestra tuvo lugar el pasado diciembre, con el temazo 212 en el que usaba la base de Lazy Jay; eso sí, como featuring al más puro estilo de Rihanna y Calvin Harris en We Found Love. El tema, que yo no descubrí hasta hace cosa de un mes y medio, me hizo darme cuenta de que estaba ante algo realmente interesante en el hip-hop actual desde el Watch The Throne de Jay-Z y Kanye West, tras aceptar que el rap sin mezclas de otros géneros me parece aburrido y que B.o.B, Wiz Khalifa y otros raperos de "alta categoría" están más que sobrevalorados, sobre todo el primero.
La chica tenía una apuesta bastante buena y que parecía satisfacer mis ansias de que me gustasen estilos que no me llenaban del todo: hacía que me gustase el rap gracias a meterle R&B (otro estilo que solo no me convence demasiado, pero unido a rap me parece delicioso) y bases electrónicas. Y después de escucharme su EP 1991 y su mixtape Fantasea, la sensación sigue siendo la misma.


Respecto al EP, 1991, Liquorice y 212 me parecen temazos muy buenos, en especial los dos últimos. Sin embargo, Van Vogue se me resiste un poco. No es que me parezca mala, pero me parece que no consigue siquiera alcanzar a sus tres hermanas. Y si le sumas ese final narrativo, se me hace una canción bastante prescindible.









Fantasea, ya sea por ser una mixtape o porque tenía unas pésimas expectativas respecto a él, me ha parecido un trabajo excelente.
En muchas ocasiones, deseas que algunas canciones cortas como L8R (sobresaliente en el rap de Banks) o Ima Read (sobresaliente en la producción) duren más. Y, aunque sea con canciones cortas, que un disco te deje con hambre siempre es un buen punto.
La chica tiene estilo, sabe rapear, y esto se nota en la ya mencionada L8R; Azealia es capaz de llenar la canción solo rapeando, no necesita producción, samples o bases. Pero claro, esto es perfecto para una canción de 1:37; pero, en las canciones más largas, toma mano de buenas producciones que hacen que la mixtape no parezca una canción de 1 hora con pequeños descansos, sino que se distinga perfectamente cada track. Es decir, la capacidad de escribir de Azealia hace que las canciones sean buenas, y la producción da variedad. Eso es el buen hip-hop.

La verdad es que la calidad de los tracks no es muy variada, la mayoría son temas de notable, incluso de sobresaliente si tenemos en cuenta que esto es una mixtape. En algunos casos, como en Atlantis, el estribillo se carga la canción, y resulta un poco aburrida. En otros casos, como en Esta Noche, uno de los puntos fuertes del álbum y actual single, el estribillo aumenta muchísimo la calidad del tema, dando un subidón que me recuerda mucho a Inna. Eso sí, el estribillo de Esta Noche me parece bastante mejor que cualquier single de Inna.
Otras canciones destacables son Fuck Up The Fun, con una producción explosiva; Fierce, que me recuerda muchísimo al Let's Have A Kiki de Scissor Sisters, salvando las distancias; Jumanji, que es divertida y rebelde a partes iguales y Nathan, con Styles P, cuyos "y'all niggas, y'all niggas, y'all niggas" resultan adictivos.
A parte de Atlantis, los otros puntos flacos de Fantasea son US y Fantasea, que se hacen demasiado aburridos en comparación al resto de canciones.

En definitiva, Fantasea sería un buen álbum y es una fantástica mixtape. El problema es que a mí y a muchos nos ha dejado hypeados para el próximo álbum. Y las expectativas, si son demasiado buenas, pueden estropear (y mucho) la apreciación de un álbum. Esperemos que Broke With Expensive Tastes, que ha sido retrasado a febrero de 2013, cumpla como debe, porque Fantasea lo hace con creces.

Nicki Minaj - Pink Friday: Roman Reloaded


No veo mejor forma de comenzar mi blog que con la crítica a un disco que está dando mucho que hablar y que quería comentar desde hace mucho.
No creo que Minaj se equivoque al describir este disco con la palabra "libertad". La verdad es que yo, hace cosa de un año, detestaba a esta chica. La veía una acoplada al tren de las popstars liderado por la Gaga, y que no aportaba nada al mundo ni con su música ni con su estilo (una versión alegre y aún más loca del estilo de la ya mencionada Lady Gaga). Pero no podía estar más equivocado.
Según he notado en este disco, Nicki es una popstar que se ríe del pop. Se descojona, para ser más exactos. Desde fuera, parece una maleducada que busca la transgresión y el escándalo, pero, aunque conseguirlo le divierte, no es su objetivo. Su objetivo es algo que parece que se está perdiendo en el pop y en el mundo en general: la diversión.

Y lo demuestra con la primera y la última canción de la versión estándar del disco: Roman Holiday y Stupid Hoe. Son dos canciones que tienen rap, tienen pop, pero sería difícil catalogarlas como canciones de esos estilos. Aquí Nicki no solo canta, no solo rapea, también grita. Se lo pasa absolutamente bien, aunque sabe que esas dos canciones solo les gustarán a una pequeña parte de los compradores del disco. Y no le asusta, le encanta. No se toma en serio nada, y eso la hace ser tan buena.

En la primera parte del disco, la parte hip-hop, nos encontramos como canciones muy notables, Roman Reloaded con Lil' Wayne (esos "bang"s son irresistibles) y Beez In The Trap, tercer sencillo del disco, y que, a pesar de no ser una canción muy notable, la forma de interpretar de Nicki y la producción de Kenoe la hace muy entretenida.
En la parte rap, el disco da un bajón cualitativo con Champion (con NAS, Drake y Young Jeezy), Right By My Side (segundo sencillo en el que colabora Chris Brown) y Sex In The Lounge (con la aparición de Lil' Wayne y Bobby V), que no tienen por ningún lado el toque Nicki de los anteriores temas.

En el resto del disco, vemos pop. A veces Nicki rapea, a veces es más dance, pero sigue siendo un pop que, aunque se empeñe en negar, puede ser perfectamente confundido con canciones de Lady Gaga o cualquier otra popstar. Pero no por ello es malo.
Starships y Pound The Alarm abren esta etapa del disco. Dos canciones hechas para la radio, para triunfar. No aportan mucho, y no hay demasiada diferencia entre ellas, pero si Nicki quiere usarlas como gancho para que la gente escuche su disco y descubra su no tan conocida faceta de rapera, bienvenidas sean.
Lo más destacable de la parte pop es Whip It, que es parecida a Starships pero parece aún más veraniega, y hubiese quedado genial de primer single. También debo destacar Beautiful Sinner y el baladón Marilyn Monroe. Tras estos temas, el disco da otro bajón hasta Stupid Hoe, que pone la guinda a un disco divertido, bailable y, salvo excepciones, bastante diferente a lo que se ofrece en el pop ultimamente.

Respecto a la versión deluxe, solo destaco Va Va Voom, que estaba previsto como primer single del ábum y que, sin ser tan trallero como este, resulta un tema bailable bastante bueno y que hubiese funcionado bien.

Esta es la crítica al último álbum de Minaj, que tiene casi cinco meses y me sigue dando subidones (y bajones, en el caso de Marilyn Monroe) en mi iPhone. ¿Algo que decir? Déjamelo en un comentario. :)