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lunes, 7 de abril de 2014

Arctic Monkeys - AM, dándole vueltas a ese estilo que les hizo famosos.


Sigo con mi repaso a esos discos que me dejé en el tintero el año pasado con los Arctic Monkeys y su AM (no confundir con el AM de Abraham Mateo, por favor). Con un rock accesible y fácilmente recordable, la banda británica se consolida con su quinto álbum, en el cuál, en su atrayente portada, se prescinde de cualquier tipo de texto, obviando tanto el título como el nombre del grupo. ¿Aires de superioridad? Yo más bien apuntaría a que buscan mantener el misterio para aquellos nuevos en el sonido de la banda, aunque sea cada vez más difícil en la llamada 'era de la información'.

El disco comienza con la marcada percusión de Do I Wanna Know, sin duda el tema más carismático del disco y que ocupó un puesto en el Top 10 de mis 30 canciones favoritas del año. Estratégicamente colocado como primer track, resulta uno de los aciertos del disco al mostrarnos exactamente de qué pasta están hechos los de Sheffield; riffs de guitarra, baterías potentes, una mezcla de furia y melancolía en sus melodías y la sugerente voz de Alex Turner. Y es que el grupo lo sabe, su principal atrayente es su vocalista principal, un dandee del indie, un ídolo de masas underground, y esto podemos verlo en otros temas como Arabella, temazo en el que aparte de su ingenioso bajo y su atractivo título, llama la atención sobre todo la voz de Turner, que se vuelve sensual e insinuante. Si es buscado o simplemente se debe al carisma natural del chico es algo que no puedo decir con seguridad, pero las casi 160.000 copias que vendió solo en Reino Unido en su primera semana este AM parecen confirmar que funciona.

sábado, 5 de abril de 2014

Vampire Weekend - Modern Vampires Of The City, rozando la perfección.

El otro día me planteaba si tenía sentido rescatar aquellos álbumes del año pasado de los que había hablado pero que no tenían ninguna reseña y hacerla ahora. Una parte me decía que no, que no merecía la pena, pero otra parte de mí se moría de pena de que discos como el de Artic Monkeys o el de HAIM se quedasen sin entrada. Por supuesto, la música tiene siempre la respuesta y fue poner este Modern Vampires Of The City y darme cuenta de que no podía quedarme sin hablar de él.

Tan importante es cerrar bien un disco como abrirlo, y éste no podía empezar mejor. Quizás uno de los mayores aciertos del trabajo es empezar directo, sin introducciones largas y que a veces son totalmente prescindibles. Obvious Bicycle no solo comienza con la música y su brillante percusión, sino que desde el primer segundo comienza a sonar la preciosa voz de Ezra Koenig, vocalista y compositor lírico principal. Es un tema que destaca precisamente por lo casi magistral de su composición, con una melodía tan bonita como la de Unbelievers, muy por el estilo, o Step, en la que el grupo juega con arreglos vocales. Las melodías son sin duda uno de los puntos fuertes de este tercer disco de la banda.

Metronomy - Love Letters, mezcla y acertarás.

Me declaro nuevo en el mundo de Metronomy. Para todo hay una primera vez, y supongo que ésta es la mía. Estoy constantemente escuchando discos, pero sobre todo pongo como prioridad los que tengan una portada, si no bonita, al menos llamativa. Creo que la portada que más me llamo la atención de 2013 fue la de Pressures de Unmap (con perdón de las tetas de Sky Ferreira), y hasta ahora, cuarto mes del 2014, la que más me ha gustado es la de este Love Letters que bien podéis apreciar. Relieves rosas y letras sesenteras, una portada que resume muy bien lo que vas a escuchar en el disco y que casi parece hecha con un rotulador por un alumno aventajado de Plástica de 3º de ESO. Esa genial portada, unida al hecho de tener 10 tracks y lo increíblemente sugerente que me resulta tanto el título como el propio nombre del grupo hicieron que le diese al play.

lunes, 24 de febrero de 2014

Sky Ferreira - Night Time, My Time, sin duda, uno de los mejores cambios de estilo de los últimos años.

La industria musical es, actualmente, mucho más dinámica en la escena mainstream que en la escena underground. Si nos fijamos, por ejemplo, en la discográfica de Rihanna, vemos una evolución en la que pasamos de reggae-pop a dance, sin olvidar el urban. Cada disco suyo es un nuevo estilo, una nueva Rihanna. Sin embargo, en la escena underground o indie, de forma general, quizás por miedo a perder el poco público que pueda tener una banda o solista, los cambios de estilo son más sutiles y menos comunes, salvo excepciones, claro. En el caso del mainstream, esto tiene un simple nombre: marketing. ¿Que la industria está a reventar de temas con puentes dubstep? Es el momento de las baladas. ¿Que necesitan vender en la escena urban? Singles lanzados a las radios propias de esos géneros.

Aún así, tras muchos (muchísimos) retrasos, parece que la modelo y cantante Sky Ferreira no ha querido quedarse en un estilo que si bien nos ha dado maravillas, parecía no pegarle del todo. Atrás quedan los Everything's Embarrasing o los pegadizos One, Night Time, My Time se aleja de cualquier pop vitaminado para ofrecernos un mix de electrónica y guitarreo sucio, con vocales propios del punk setentero y letras aún muy adolescentes.

En primer lugar, encontramos el tema Boys, en el que la californiana se dispone a poner verde a los hombres para, posteriormente, hablar del que ha puesto su fe de vuelta en ellos. Sin duda, una declaración de intenciones, un 'vete de aquí' a todos aquellos que esperan bailar con este disco. 9/10.
Seguimos con un tema del estilo, aunque aún menos pop melódicamente. En Ain't Your Right, Ferreira nos cuenta cómo se resigna al dolor de la ruptura, tema predominante en este disco. 7,5/10.
El pop asoma la pierna en este 24 Hours, de letra un poco simplona pero siendo uno de los temas más pegadizos del álbum. Y no es que los sintetizadores de Lost In My Bedroom hayan vuelto, pero el tema se canta mucho más alegremente. Caso destacable el de ese despertador al inicio y final del tema. 9/10.
Sin duda, uno de los grandes del disco se abre camino. Siguiendo la estela del anterior, el título lo deja claro, nadie la preguntó si estaba bien. Y menos mal que no lo hicieron, porque Nobody Asked Me (If I Was Okay) no va a reventar Billboard, pero suena a posar con cara de enfado, a llevar medias rotas y a decir 'jodido' todo el rato. Esta es la Sky de Night Time, My Time. 10/10.

Llega un ligero cambio con los siguientes temas. I Blame Myself suena excesivamente pop pero no terminada (7/10) y Omanko sí suena mucho más enérgica y rockera aunque se hace algo repetitiva (8/10). Sin embargo, el primer single del disco, You're Not The One vuelve a subir el listón, siendo uno de los temas más pop y atractivos del disco. Quizás como single hubiese funcionado otro más rockero, ya que éste suena a medio camino y fue ligeramente chocante, pero en el disco suena tan maravilloso que no lo pasarás, sino que darás a repeat. 9/10.
Los dos temas siguientes, Heavy Metal Heart y Kristine, quizás por repetir de forma excesiva la técnica o porque las melodías no son las mejores del disco, se quedan con el 5 raspado. Sin embargo, I Will es un efervescente y eficaz tema en el que el pop del primer single se vuelve más sucio, más rápido, más de demo de banda adolescente. 8,5/10.
Seguimos con el que es el tema más popero del disco: Love In Stereo. Con una melodía muy pegadiza y una producción mucho menos dura que en el resto de temas, se convierte en un medio-tiempo agradable de escuchar y con divertidos toques de video-juegos. 9/10.
Cerrando el disco nos encontramos nada más y nada menos que el segundo single, el que da nombre al disco, Night Time, My Time. Sorprende como todo se vuelve mucho más oscuro, retorcido, lento, con bien de reverberación. Un tema sensual y muy diferente que no podría hacer otra cosa que cerrar el disco. 10/10.

Parece que, por fin, Sky Ferreira tiene su disco en la calle, y ni más ni menos que el disco que ella parecía querer. Un sonido mucho más maduro que se demuestra en su portadón (¡diosa!), con los fallos típicos de un debut pero, sin duda, muy prometedor.

“Seasons bring truth. When I found mine, it was summertime.”

lunes, 30 de diciembre de 2013

Los 10 discos que me llevo de 2013.

Si hace unos días os brindaba la lista de los temas que más me han gustado en 2013, hoy vuelvo con la lista de los discos que más destacables me han parecido del año. Os parecerá curioso que algunos de estos discos ni siquiera estén reseñados en el blog; sin embargo, en cada disco que esté en esa situación daré una explicación y prometo que las reseñas irán llegando. Es una lista corta, de diez álbumes, pues este año son diez y nada más que diez los discos que me han parecido buenos (y eso que me he tirado el año entero escuchando discos).

10.- Days Are Gone - HAIM.
Abro el top con una de las bandas de moda de 2013. Escuché el disco de las hermanas Haim hace un par de meses pero he de decir que no me pareció tan maravilloso. Un mes atrás, un amigo mío me lo recomendó y decidí darle una nueva oportunidad, por lo que aún no hay reseña. Es cierto que la parte inicial es bastante más explosiva que la final, pero Days Are Gone suena fresco y trabajado, con producciones en las que se unen sonidos ochenteros, guitarras y toques más actuales, sus características voces y esas melodías tan de los ochenta que no quedan como una simple imitación sino como una magnífica toma de revelo de aquella carismática época. Temas más animados como Forever (que estuvo en mi lista de temas de 2013), The Wire o Falling; u otros menos movidos pero igualmente interesantes como el que da nombre al disco Days Are Gone o la oscura y atractiva My Song 5 hacen de este debut un interesante trabajo de una prometedora banda que podría convertirse en un gran referente del género o incluso pasar las líneas del indie para darse a conocer en el desgastado mainstream y cambiarlo del todo.

9.- Bad Blood - Bastille.
La banda de moda de Reino Unido también se hace un hueco en la lista. Esta vez por pura pereza, Bad Blood no tiene reseña a pesar de que lo escuché en cuanto el álbum fue lanzado. Trayendo de vuelta esa época en la que el rock y el pop se unían para traer temas melódicamente agradables con elementos más roqueros y letras interesantes, Bastille se marca un amplio disco que puede pecar de algo monótono, pero que contiene temazos como Pompeii, Things We Lost In The Fire u Oblivion que no cambiarán el mundo de la música, pero que son perfectos para escuchar en cualquier momento del año. Sin duda, una banda con mucho potencial que han optado el camino fácil pero que, sin duda, lo han hecho de una forma tan buena, que no da la impresión de estar escuchando un debut. La música necesitaba de vuelta este sonido, y eso lo ha demostrado el buen impacto en listas que ha tenido este año el grupo.

8.- Pressures - Unmap.
Una de los más recientes descubrimientos del año se cuelan en la lista con su debut, Pressures. Puede que sea fruto de una falta de decisión, pero el sonido de Unmap, muy pop en las melodías y muy indie en las producciones, es sin duda un gran aporte al año. Mostrando que se puede hacer pop de una manera interesante y distinta sin pecar de prepotente, Pressures es un disco interesantísimo con temazos como Monkey Effort, Pirates o Altar, que harán disfrutar tanto a los fans de la música más comercial como a los adeptos al minimal más interesante. El disco es una continua mezcla de sonidos y, aún a riesgo de poder resultar un batiburrillo, queda como un trabajo interesante, moderno y con un estilo muy propio.

7.- The Bones Of What You Believe - CHVRCHES.
Chvrches ha sido, sin lugar a dudas, la revelación del synth pop del año. Podemos encontrar cierto paralelismo con el disco de Unmap, pues, aunque en The Bones Of What You Believe la producción tira bastante más al synth pop más petardo y rompepistas, las melodías suenan suaves, dulces y muy pop, recalcado con la preciosa voz de la vocalista, Lauren Mayberry, que, salvo en un par de temas en los que la interpretación vocal va a cargo de Martin Doherty, nos conduce por un camino de sonidos ochenteros, canciones pegadizas y mucho baile. Es inevitable destacar The Mother We Share, primer single que se colaba en el Top 10 de mi lista; sin embargo, no podemos olvidar otros igual de pegadizos, como Gun o Recover, u otros menos de baile pero más evocadores como You Caught The Light. Sin duda, de los discos más entretenidos que he escuchado este año.

6.- Unorthodox Jukebox - Bruno Mars.
El segundo disco de Bruno Mars, lanzado en realidad a finales del 2012, no se queda fuera de esta lista. Y es que puede que Mars consiguiese la fórmula perfecta del éxito con su anterior álbum, Doo-Wops & Hooligans, pero en su segundo disco, el hawaiano prefirió irse a los derroteros del funk, disco, reggae y new wave, todo con una armonía pop constante en todo el conjunto. En consecuencia, obtenemos un trabajo divertido e intenso por igual, con sus temas movidos, comerciales pero bastante diferentes a lo que ofrece la industria, como los singles Locked Out Of Heaven y Treasure; o sus baladones, como When I Was Your Man. Un disco cautivador que no consiguió llevar el pop mainstream al interesante terreno que explota, pero que consigue darnos momentazos.

5.- Modern Vampires Of The City - Vampire Weekend.
Dicen que a la tercera va la vencida, y Vampire Weekend parecen confirmarlo con un disco que no solo resulta el más contundente de su carrera, sino que se cuela siempre entre los mejores discos del 2013 en todos los blogs y páginas musicales. Con melodías increíblemente bien compuestas y sonidos mucho más experimentales de lo que se espera en un género que, de tan bien recibido por la crítica, parece acomodarse, Modern Vampires Of The City mezcla épocas, sonidos y géneros y nos da un conjunto de temazos entre los que cuesta elegir el mejor pero, sin duda, cuesta mucho más elegir uno malo. Obvious Bicycle, los singles, que aparecían en mi lista, Diane Young y Ya Hey; Unbelievers, la adictivamente country Worship You... Todo son temazos en este disco que no hubiese salvado de no ser porque hace unas tres semanas saltó en el aleatorio uno de los temas. Divertido, entretenido e interesante, es un disco sencillamente magnífico.

4.- Night Time, My Time - Sky Ferreira.
Menos divertido pero igualmente entretenido es el debut de Sky Ferreira. Y es que, aunque parece que lleva con nosotros décadas, la chica, por falta de apoyo de la discográfica, solo ha lanzado un par de EP's y el lanzamiento de su debut ha sido varias veces aplazado. Sin embargo, ya lo tenemos aquí. Es el disco que menos tiempo hace desde que lo escuché por primera vez, pues no fue hasta hace muy poco que conseguí hacerme una cuenta de Spotify USA, siendo este país el único en el que se encuentra el streaming del álbum. Sin embargo, el disco me ha ido ganando rápidamente, con esa mezcla entre el underground noventero y el pop, con guitarras, sintetizadores oscuros, reverberación, y melodías pegadizas, todo con una actitud de malota que, digan lo que digan, le va al pelo a la californiana. Un sonido muy atrayente que culmina en temazos como Boys (que se colaba en mi lista), Nobody Asked Me (If I Was Okay), la que da título al álbum o el primer single You're Not The One. Sencillamente, un arriesgado pero maravilloso cambio de sonido que se muestra en uno de los discos más interesantes del pop de los últimos años.

3.- BEYONCÉ - Beyoncé.
A pocas semanas de haber salido, Knowles se cuela con su quinto disco en el Top3 de mi lista. Y no es para menos; en un año en el que todas las popstars han decidido no arriesgarse e intentar mantener a flote el trilladísimo dance, va Beyoncé y nos da un disco oscuro, con raíces R&B, indie pop y hip-hop en las producciones y con mucho menos pop que de costumbre. Esto, unido a la genial técnica de promocion de lanzarlo por sorpresa y ponerle a cada tema un vídeo, hace que BEYONCÉ se convierta no solo en uno de los discos más importantes del año, sino en el mejor disco de su carrera. Ya sea en el ámbito que mejor le funciona, las baladas (Jealous, la maravillosa Blue...), en ese himno pop como es XO o en los temas oscuros y atrayentes como Haunted, Beyoncé demuestra que va un paso por delante del resto de artistas de la escena mainstream.

2.- Yeezus - Kanye West.
Más que por pereza, por pensar que no pegaba muy bien con el estilo del blog, el Yeezus de Kanye West no tiene reseña en Pop Sin Ley. Sin embargo, eso no quita para que aparezca en mi lista de discos, pues su arriesgado, oscuro y agresivo disco es de lo mejorcito del año. Aportando algo realmente diferente a la industria, West mezcla su ya genial hip-hop con sonidos más industriales y oscuros, ya sea con cambios de ritmo, beats explosivos o samples tribales. Yeezus es el disco que cualquier rapero querría haber hecho, y eso se nota en temas como Black Skinhead, Blood On The Leaves  o Hold My Liquor. Sin duda, el sexto trabajo de West no solo es sorprendente, arriesgado y adictivo, sino que da un puñetazo en la mesa para cambiar las reglas del juego.

1.- Pure Heroine - Lorde.
Si ya con temas como Bravado o Tennis Court era difícil creer que Lorde no es ni mayor de edad, con su debut, Pure Heroine, la neozelandesa se marca un trabajo que más que propio de una adolescente, parece el de una cantante más que asentada en la industria. Un trabajo que mezcla el pop más electrónico con el indie más actual, dando como resultado temazos como la sorprendente 400Lux, la preciosa y número 3 en mi lista Ribs, la exitosa Royals o la oscura Glory And Gore. Sin duda, un disco maduro, interesante y que engancha desde la primera escucha, con momentos memorables, letras mucho mejores que la media y una producción exquisita y muy adulta. Sin duda, Lorde tiene buen gusto y eso lo muestra en su debut que es, a su vez, mi disco favorito del año. Muy grande.

Finalmente, esta es mi lista. Muchos echaréis de menos discos como ARTPOP, Prism, Bangerz, Britney Jean..., sin embargo, no considero que esos discos estén a la lista de los diez que os muestro. Espero que escuchéis aquellos que no conocéis y los disfrutéis tanto como yo. Ah, y feliz 2014.

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viernes, 27 de diciembre de 2013

Las 30 canciones que me llevo del 2013.

Haciendo balance de este año, no creo que sea justo decir que ha sido un mal año musicalmente hablando. Que sí, que teníamos puestas muchas esperanzas en los terrenos mainstream con los lanzamientos de pesos pesados como Britney Spears o Katy Perry, pero, aunque el resultado final haya sido más chapucero que otra cosa, si nos movemos por el terreno menos comercial, encontramos joyas que ocupan los números uno en las listas de mejores discos o canciones del año. No es bueno encerrarse en el Top 40 y no ver más allá de él, al igual que no es bueno pensar que cualquier canción que triunfa es mala.
Si seguís más blogs musicales, habréis visto que los rankings de mejores trabajos del año salieron a principios de diciembre. Personalmente, lo veo un poco precipitado; por lo que hoy, 27 de diciembre, os presento la lista de los 30 temas que más me han gustado este año. Es una lista corta, y sobre todo, personal; es decir, no estoy asumiendo que estos temas sean los mejores del año, pues obviamente me muevo en el terreno del pop mainstream e indie (a veces, en raras ocasiones, me voy hacia el hip-hop o el rock, pero pocas) y dejo fuera géneros como el jazz, el heavy... No por nada el blog se llama Pop Sin Ley. Sin más preámbulos, os dejo con la lista, que debe usarse más como una forma de encontrar nueva música y no como un movimiento de prepotencia en la que digo cuáles son las mejores canciones del año. La lista no se llama Las 30 mejores canciones de 2013; sino Las 30 canciones que me llevo del 2013.

30.- Legendary Lovers - Katy Perry.
Puede que Prism no haya sido tan impresionante como esperábamos, pero, sin ser tan grande como su predecesor, es un disco variado, arriesgado y entretenido en su mayor parte en la que encontramos temas como este Legendary Lovers. Una canción con melodía pop de las de toda la vida aderezada con sonidos que te transportaran por unos minutos a meditar al Tibet. Sin duda, un imprescindible del pop.
29.- Just Desserts - Marina & The Diamonds feat. Charlie XCX.
El gran olvidado de las listas de mejores temas de este año ha sido este buzz single que, en un alarde de genialidad, decidieron compartir estas infravaloradas artistas. Con un toque exótico y la unión de la sexy voz de Charlie y el potente vozarrón de Marina, conseguimos un tema bailable, sensual y adictivo que va a sonar mucho en tu iPod.
28.- Alien - Britney Spears.
Aunque Britney Jean está repleto de temas electropop mediocres, es cierto que, de vez en cuando, encontramos temazos en él, como este Alien, en el que, con letra introspectiva y sonidos casi etéreos, Spears se marca uno de sus mejores temas, con un not alone, not alone, not alone que suena fresco y pop y su voz menos retocada que nunca.
27.- Blue - Beyoncé feat. Blue Ivy.
El lanzamiento de un disco sorpresa por parte de la mujer de Jay-Z nos sorprendió a todos por igual. Mezclando inspiraciones indie y hip-hop, R&B, pop y mucha sensualidad, el quinto álbum de la artista tiene muchos momentos cumbre, entre los que destaca este genialmente producido medio tiempo que cierra el disco y que, entre el organo vintage, el giro electrónico y la inclusión al final de Blue Ivy, no puede no encantarte.
26.- Hey Now - London Grammar.
La sutileza en la producción de este grupo unido a la grave y evocadora voz de Hannah Reid se une perfectamente para crear un disco del calibre de If You Wait, cuyo momento cumbre se alcanza en este Hey Now, en el que la melancolía de la voz se mete entre los huesos y hace que el oyente se sumerja en un mundo que no es feliz ni colorido, pero, sin duda, tan disfrutable como cualquier canción de baile. Este baladón no podía faltar en el Top.
25.- On Top Of The World - Imagine Dragons.
Que este año los Imagine Dragon lo han petado, no es discutible. Que si Radioactive, que si Demons... A veces, las bandas menos pop tienen un single que lo peta, pero pocas veces se da más de una, dos o tres veces. Si bien su disco no es vanguardista ni innovador, sí tiene más de un temazo que elegir, como este On Top Of The World, que transmite un buenrollismo veraniego que se va echando en falta en la música. Que tenga que venir una banda indie rock a traernos el buen rollo...
24.- Y.A.L.A. - M.I.A.
Maya puede repetir mil veces su fórmula que no nos vamos a cansar. Beats oscuros, sus curiosos vocals y mucho petardeo son los ingredientes de su último trabajo, Matangi, del que podemos rescatar muchos temas, como este Y.A.L.A., que, solo por la línea de if you only live once, why we keep doin' the same shit? ya es épico.
23.- Kill & Run - Sia.
Tendrás a Sia hasta en la sopa y, con razón, estarás harto de oír su nombre. Sí, su nombre, porque aunque compone la gran mayoría de singles que salen al mercado, sus propios temas siguen sin despegar. La tía es lista, y se reserva lo mejor para ella. Desgarrador es como suena este baladón de la banda sonora de The Great Gatsby, que se pone a la altura de sus mejores composiciones y que, sin duda, te hará cantarlo con toda la intensidad del mundo.
22.- FU - Miley Cyrus feat. French Montana.
Que Miley lo ha petado este año es innecesario decirlo. Sus singles han alcanzado los mejores puestos en la lista pero, sobre todo, sus excentricidades altamente sexuales han sido lo más visto y comentado de este 2013. Sin embargo, bajo esa capa de chica que necesita de forma exagerada llamar la atención para que crean que ha crecido, se esconde una vocalista impecable y una compositora prometedora. Muestra de ello es este intenso y teatral FU, de los mejores del disco.
21.- Instant Crush - Daft Punk feat. Julian Casablancas.
El disco de Daft Punk puede haberte parecido mejor o peor, pero, sin duda, es un disco sorprendente. Temas con inspiración setentera, intensidad..., Random Access Memories es un disco que ha dividido a la crítica entre los que esperaban los típicos temas dance de siempre y los que se han maravillado al ver cómo ha evolucionado el sonido de Daft Punk. Si es una evolución definitiva o solo un experimento es algo que sabremos en un par de años; sin embargo, lo que sí sabemos es que el disco contiene temazos como este Instant Crush, en el que las guitarras se funden con la autotuneada (a posta, eso sí) voz de Casablancas.
20.- Boys - Sky Ferreira.
El disco de Sky Ferreira es un disco que no puede escucharse de poco en poco. No puedes buscar un tema y escucharlo en Youtube. Es un disco que mantiene una cohesión magnífica y, por tanto, ha de ser escuchado sin saltarse un solo tema. Me ha costado decidirme por uno con el que quedarme para la lista pero, definitivamente, Boys lo merece. Ese toque setentero, esos sintes y guitarras, esa actitud pasota adolescente de Sky al cantar y ese final que parece no llegar nunca hasta que llega por sorpresa lo convierten en uno de los temas más destacables de Night Time, My Time que, por falta de apoyo de la discográfica, solo tiene streaming de Spotify en EEUU.
19.- Forever - HAIM.
Que el grupo formado por estas tres hermanas californianas ha sido una de las revelaciones del 2013 es indudable, y se debe a su música que, sin alejarse en ningún momento del pop, une guitarras, electrónica, sus peculiares voces y la atmósfera ochentera para darnos uno de los discos más sólidos del año, Days Are Gone, en el que destaca, por ejemplo, este recordable Forever que puede no sonar en Los 40 Principales, pero tiene el gancho y el carácter para ser un hitazo.
18.- Royals - Lorde.
En mi lista no podía faltar mi revelación del año, la neozelandesa de solo diecisiete años Lorde. Su disco, Pure Heroine, nos ha traído temazos por doquier. El hitazo de la chica se mete en la lista, y no es para menos. Esos coros, esa producción minimalista y esa letra lo convierten en uno de los temas más carismáticos del año; sin duda, el tema con el que todo el mundo debería conocer a Lorde.
17.- Ya Hey - Vampire Weekend.
Un disco no puede ser de los mejores del año sin momentos memorables. Modern Vampires Of The City está lleno de temazos, mezclando producciones ingeniosas y melodías bonitas con un toque entre la alegría y la tristeza. Este Ya Hey, segundo single, no solo es pegadizo como él solo, sino que es una locura en la que la banda se decide a experimentar con las voces para crear algo que puede recordar ligeramente al hip-hop en producción pero que sigue teniendo la marca de Vampire Weekend. Eso, sin duda, es bueno.
16.- Work - Iggy Azalea.
Cuando parecía que la avalancha de nuevos raperos estaba concluida con la aparición de Azealia Banks, llegó Iggy Azalea, que daba la impresión de ser su némesis: blanca, rubia y con mucha menos mala leche. Si bien su música no termina de despegar para convertirla en una de las grandes, este Work confirma que tiene el talento para ello. ¿Quién podría olvidar ese givin' blowjobs for Louboutins?
15.- Work Bitch - Britney Spears.
Tenemos de nuevo a Britney, porque es cierto que su disco no ha sido tan bueno como esperábamos, pero temazos ha tenido; entre ellos, este primer single, que no solo es un guilty pleasure, sino que es tan arriesgado que se convierte en un indispensable del pop. Quizás nosotros no lo vemos, pero lanzar en EEUU un tema prácticamente house y en el que no se para de decir la palabra bitch es un suicidio comercial y un milagro musical al mismo tiempo.
14.- Venus - Lady Gaga.
Seguramente estaréis viendo en las listas de lo mejor del año a Gaga con Do What You Want. Si bien no la veo mala, no creo que sea una de sus mejores canciones; al contrario que este Venus, en el que Gaga pone toda su artillería (está producido por ella) para darnos un tema machacón, divertido, casi freak y tan adictivo y sorprendente como lo eran sus temas de The Fame Monster. Sin duda, temazo.
13.- Young & Beautiful - Lana Del Rey.
El tema que debería haberse llamado Will You Still Love Me? se cuela casi casi en el Top 10. Lana nos ha dado muchas grandes composiciones en los casi tres años que lleva de carrera (bastantes más si tenemos en cuenta esos discos que lanzó antes de Born To Die), y una de sus mejores es este Young & Beautiful, en la que Lana emociona, consiguiendo elevar su fórmula y hacer una balada bonita, memorable y con la voz de la neoyorquina como principal atrayente.
12.- Black Skinhead - Kanye West.
Su disco, Yeezus, ha sido sin duda uno de los mejores del año. Atrevido y violento, así suena este gran disco que no tiene pocos temazos, pero del que rescato solo uno, Black Skinhead, por ser tan feroz, agresivo y a la vez, adictivo. Pocas veces nacen temas tan diferentes y a la vez con tanta capacidad de atraer y enganchar al oyente como éste.
11.- Wrecking Ball - Miley Cyrus.
Uno de los hits del año corre a cargo de la anteriormente aparecida en esta lista Miley Cyrus. Wrecking Ball no tenía ningún potencial de hit al ser una balada; sin embargo, de eso ya se ocupó su polémico vídeo. Si bien hemos tenido este tema hasta en la sopa, sigue siendo un temazo casi desgarrador, con unos versos magníficos en los que se juega con la electrónica de un modo sutil y un estribillo intenso y de los de toda la vida. Será un clásico, ya lo veréis.
10.- The Mother We Share - Chvrches.
Inauguramos el Top 10 con este primer single de la banda escocesa de synth pop del momento, Chvrches. Las producciones de la banda, unidas a la suavidad y dulzura vocal de Lauren Mayberry, me han enganchado como nunca. The Bones Of What You Believe, debut de la banda, es, como narra el título de la reseña que hice, un disco de synth pop emocionante, perfecto para sonar en la radiofórmula (a pesar de que se le haga bastante caso omiso) pero también para poner el vello de punta. Podría elegir más de un tema de este disco, pero me quedo con la grandiosa The Mother We Share.
9.- Hold On, We're Going Home - Drake.
He de reconocer que nunca me ha gustado demasiado Drake. Su música no es nada especial, sino que tiene discos repletos de los típicos temas en los que se muestra como un malote o habla de dinero, putas y drogas. Si bien sus álbumes no suelen ser de mi agrado, es cierto que muchas veces me sorprende con temazos menos cliché, como Take Care o este impresionante Hold On, We're Going Home, en el que el pop, indie y hip-hop se mezclan con una producción tan sencilla y sutil que realza el tema, siendo uno de los que no debe faltar en tu biblioteca.
8.- Diane Young - Vampire Weekend.
El primer single de Modern Vampires Of The City también aparece por aquí. Casi con un toque de MIKA, Ezra Koenig desplega su voz, jugando con ella en esos baby, baby, baby right on tras el estribillo que suena absolutamente hipnotizantes. Divertida, buenrollista y muy, muy disfrutable, así es Diane Young.
7.- Do I Wanna Know? - Artic Monkeys.
Los Artic Monkeys también lo han petado bastante con su disco AM. Quizás no hayan tenido el single de éxito que sí ha tenido Imagine Dragons o Vampire Weekend, pero su disco ha sido tan comentado debido a la gran evolución de sonido que ha experimentado la banda, que el cuarteto inglés se ha convertido en uno de los grupos del año. Sucio, oscuro y altamente adictivo, así suena este Do I Wanna Know?, que no te hará bailar en la pista pero te hará hacer el air guitar, que es aún mejor.
6.- XO - Beyoncé.
Beyoncé y su disco homónimo vuelven a pasarse por aquí con el primer single lanzado a las radios comerciales. XO no es bailable, no es Single Ladies, no tiene una producción compleja. Sin embargo, hay algo en esa mezcla que no solo la convierte en temazo absoluto, sino que da la impresión de que estás escuchando un clásico, un himno, un tema que todo el mundo debería conocer. Llegue o no al Top10 de Billboard, XO es un hitazo.
5.- Run Boy Run - Woodkid.
El niño de madera nos trajo este 2013 un disco en el que desplegaba su estilo tan intenso y cinematográfico. Como una versión más minimalista y masculina de Lana Del Rey, Woodkid crea música perfecta para una película, y muestra de ello es este carismático Run Boy Run, que es aderezado con una genial percusión en el estribillo.
4.- Get Lucky - Daft Punk.
Hemos tenido a Get Lucky hasta en la sopa, y no es de extrañar. No sé si es la melodía, el toque setentero, la sorpresa que nos dio Daft Punk con él o haberlo escuchado día sí y día también en la radio; el caso es que Get Lucky ha sido uno de los temas que más he disfrutado con diferencia este año, y sería injusto no meterlo en el Top 5. Get Lucky es uno de los temas más inteligentes que se han hecho en el pop en los últimos cinco años, y, solo por eso, ya es clásico instantáneo.
3.- Ribs - Lorde.
Estoy seguro de que todos esperabais Royals en la lista, pero pocos esperabais que pusiese en el Top3 un tema que ni siquiera es single, Ribs. Una balada electrónica con toques de ambient en la que la chica habla de lo poco que le gusta haberse hecho mayor, haber entrado en la adolescencia en la que dormir con tu amigo y morirte de risa nunca es suficiente. Sencillamente perfecta.
2.- Over The Love - Florence + The Machine.
Mi Florence no me ha traído disco nuevo este año, aunque sigo saboreando como el primer día Ceremonials. La espera es dura; sin embargo, la banda sonora de The Great Gatsby me la ha amenizado con este intenso tema, uno de los que más he escuchado durante el año. Desgarrador y emotivo baladón en el que la voz de Welch suena aún más emocionante que de costumbre, siendo sin duda uno de sus mejores temas. Escucha obligatoria.
1.- Sacrilege - Yeah Yeah Yeahs.
Espero que no sorprenda a nadie que este primer single de Mosquito esté en el Top1 de mi lista. Sacrilege comienza con los típicos versos sucios y lánguidos de Karen O, que son respondidos por la misma Karen pero con su voz modificada. Hasta ahora, nada especialmente sorprendente. Sin embargo, cuando crees que el tema ya te ha dado lo mejor, entra el coro gospel, dándonos uno de los mejores momentos en la música del siglo XXI. Si ya conocías Heads Will Roll gracias a Proyect X, te recomiendo que añadas este temazo a tu playlist.

Por alguna razón, si pongo aquí la playlist de Spotify, se salta temas, así que os dejo aquí el link. Os aviso de que falta Over The Love, pues no está en el catálogo.



martes, 20 de agosto de 2013

Avril Lavigne - vídeo de 'Rock N Roll', la eterna adolescente da en el clavo.

Estoy bastante perdido respecto a la carrera de Avril Lavigne. Sé que lanzó un single, Here's To Never Growing Up que sonaba a exactamente lo mismo y, por tanto, flopeó de lo lindo. Y también sé que el 24 de septiembre sale su quinto disco, que lleva su nombre y tendrá un dueto con Marilyn Manson. Y, la verdad, no tenía ningún interés, pero hoy ha llegado a mis ojos el vídeo del segundo single, Rock N Roll, y he de decir que me ha hecho mucha gracia.
Cada vez apoyo más la diversión en el pop. Se pueden hacer cosas muy buenas sin querer ir de trascendental. Si ayer Gaga me sacaba la sonrisa convirtiéndose en cisne negro dentro de un huevo de piel, hoy Lavigne me ha hecho reír con su vídeo.

Primero, la eterna adolescente toca su guitarra acústica cuando, de repente, suena su Sony XPERIA (que, por cierto, promocionando su resistencia al agua, está dentro de un vaso de agua; primer punto absurdo del vídeo) y dice “oh, my new Sony phone is ringing”. Cuando alguien empieza a hablar con ella sin pronunciar otra cosa que “wah, wah, wah, wah, wah” y ella entona la letra de su hit S8ter Boy, ya te estás desc***ando. Después, una foto en un email y se nos introduce en la historia. La humanidad está siendo atacada por tiburones y el rock and roll está de capa caída -poco se distancia de la situación actual, el rock ha perdido su fuelle y en vez de tiburones, nos atacan políticos; pero ése es otro tema-. El caso es que no vemos ningún tiburón por el momento, pero sí un hombre con máscara de gas.

Después, llega otro de los momentos más ilógicos. El hombre con la máscara intenta esconderse con un bigote de pega rubio, pero Avril, en un momento de iluminación intelectual, lo descubre. Total, que el hombre escapa y deja en el suelo una langosta que ataca con una navaja a Avril y unas mujeres que tratan de perseguir al hombre. No, no estoy drogado, el vídeo es así.
Más tarde, Avril y una mujer indú tienen un accidente en un coche conducido por un perro con problemas de alcoholismo, y, apenadas por la muerte del alcohólico animal, se dan un beso del que, según palabras de la intérprete de Girlfriend, no volvieron a hablar; aunque pensaron en él cada día. Lavigne va al funeral del perro y ahí consigue una guitarra-sierra mecánica que usa cuando se enfrenta al hombre de la máscara de gas, que resulta ser un híbrido entre oso y tiburón. Finalmente, la Lavigne le vence, un hombre que nadie sabe qué pinta ahí pero que sale al principio del vídeo y va en el bando de Avril se va volando y termina el vídeo.


Quizás es demasiado para alguien como Avril Lavigne. Demasiado absurdo, demasiado provocativo. Pero es que, cuando algo está hecho bien, hay que aplaudirlo. Y digno de mención es la inspiración de Telephone con la estética cómic y las escenas de la cafetería y el coche. Definitivamente, un gran vídeo. Puede que la señorita no cambie jamás su sonido y se niegue a madurar como artista, pero, si se lo curra tanto como con este vídeo, a mí me tiene ganado.

viernes, 29 de marzo de 2013

Cinco canciones que debes escuchar. (I)

Hoy abro una nueva sección que es la evolución de mi TOP de canciones. Áquí está claro que voy a hablar de canciones, pero intentaré que sean poco conocidas, ya sean canciones de bandas no muy populares o album tracks de artistas mainstream. Allá voy:

5.- How To Destroy Angels - How Long?
Simple y minimalista. Así es como puedes describir el tema hasta el estribillo, que puedo asegurar que pone los pelos de punta. El vídeo también es un puntazo.
4.- M.I.A - Paper Planes.
Uno de los singles de más éxito de M.I.A, y un clásico instantáneo. La dejadez al cantar de M.I.A y el sonido de cajas registradoras y pistolas lo hacen un tema peculiar y divertido. Seguramente, muchos lo conocéis, pero los que no, tenéis que hacerlo ya.
3.- Bastille - Pompeii.
Uno de mis más recientes descubrimientos. La canción de por sí es pegadiza, pero el continuo coro masculino hará que se te pegue a la cabeza. Tremenda.
2.- Woodkid - Run Boy Run.
Run Boy Run muestra perfectamente lo que es Woodkid: melodías sencillas con una producción de infarto. Y es que difícilmente podrás resistirte a la percusión de este tema. Y ya, por si necesitas enamorarte un poco más, el vídeo te cautivará del todo. 

1.- Yeah Yeah Yeahs - Sacrilege.
Lo sé, lo sé; he hablado de ella hace nada. Pero es que Sacrilege es sencillamente marvillosa. En realidad el tema es una balada, pero la voz modificada de Karen que canta junto a su voz normal y el coro gospel (24 miembros) la convierten en uno de los temas del año. Y ni hablar del vídeo.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

fun. - Some Nights

La verdad es que, en este repentino fenómeno indie que ha habido estos meses en la radio, yo siempre he aborrecido Somebody That I Used To Know. No digo que sea mala, es, simplemente, que no me gusta. Pero la primera vez que escuché We Are Young, me emocioné. Estaba en el coche, anochecía, hacía frío. Y sonó, y fue una de esas veces en las que Los 40 Principales anuncia una canción como un número uno de la lista británica. Mi decepción fue grande al descubrir que no había llegado a tiempo para oír el nombre de la canción, y muchas veces ponen esas canciones por repasar las listas de otros países y no las vuelven a poner. Pero, por suerte, unas semanas más tarde la volvieron a poner y conseguí el nombre del tema y del artista.
Bastantes meses más tarde, pedí el disco a un amigo mío, que se había hecho muy fan.

Some Nights comienza con la primera intro de un álbum que me gusta. Teatral, casi te remonta a Alicia En El País De Las Maravillas. La letra de esa intro es maravillosa, merece que la echéis un vistazo.
En realidad, el disco entero parece el soundtrack de una obra de teatro. Puede que este disco sea bastante profundo, que te esté abriendo su corazón, pero no te preocupes; será divertido.

Mi sorpresa fue máxima cuando me di cuenta de que ya conocía el tema que abre el disco. Puede que en Los 40 Principales la pongan, pero en la radio que escucho ahora, Hit FM, no la he oído nunca. Sin embargo, lleva sonando en mi televisor meses, en el anuncio de un conocido banco. Comienza aún más rotunda y épica que We Are Young; pero no todo es épico, ya te lo ha dicho en la intro: se está volviendo "fucking crazy". La genial parte en la que juega con el auto-tune a lo Kesha es divertidísima, y confirma lo que te vas imaginando: es la mejor canción del álbum.
We Are Young no ha perdido chispa con el tiempo: sigue teniendo ese toque roquero, de juventud, de salir hasta las 6. Épica, todo un himno.
Carry On parece rebajar un poco la potencia. Sigue teniendo un estribillo más épico que el resto del tema, pero suena más al típico tema que el protagonista de la obra canta en su tejado a la luz de la luna llena y que va creciendo más y más. El solo de guitarra la convierte en un más que imprescindible tema en Some Nights.
It Gets Better suena muy noventero, muy adolescente, muy de bailar en tu cuarto; en Why Am I The One sigue la estética teatral.
All Alone no busca demasiado, es un tema pop/rock que no intenta brillar y, sin embargo, brilla más de lo que seguramente la banda pensó en su momento. Es diferente y, a la vez, muy pop. Quizás no superaría el éxito de los dos primeros singles nunca, pero ese inicio y final es simplemente adictivo, como el resto de la canción. All Alright es un medio tiempo con toques de balada bastante resultón, mientras que One Foot es una de las bombas del disco. Cinematográfica, fuerte, con toques vintage. Quizás con un estribillo más épico se hubiese convertido en un digno single, pero así como está, destaca como uno de los mejores album tracks.
Stars es el perfecto final para una obra que acaba alegre, y te deja siempre con ganas de más. Muy teatral, muy de la veja escuela, precede al bonus track que cierra la versión deluxe del álbum: Out On The Town. El hecho de que se haya quedado como bonus tiene una clarísima explicación para mí: no tiene el estilo teatral del disco tan definido, sin embargo, dejarlo fuera hubiese sido un delito.

En definitiva, este disco es uno de los mejores del 2012. Tiene una estética definida muy buena, y, a su vez, muchas variaciones entre canciones: ninguna es igual. Todos los miembros encajan muy bien, y Some Nights es una buenísima recopilación de temazos. Bravo, fun.